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Opiniones desde Girona

Las prepotentes actuaciones son signo de debilidad

 

Las prepotentes actuaciones son signo de debilidad

Moraleda, en contestación a la petición hecha por el Papa, Benedicto XVI, al nuevo embajador español en el vaticano, ha vuelto a demostrar la prepotencia de un Gobierno que encabezado por su Presidente ha querido hacer gala de tolerancia y los hechos demuestran que no le sale.

 

En estos momentos nadie discute que en el Estado democrático contemporáneo las leyes aprobadas por el Parlamento expresan la soberanía popular. Pero ello no justifica, como a veces se pretende, el deseo de reducir al silencio la voz de los obispos o, en general, la opinión de los creyentes. Sería una discriminación intolerable, antidemocrática, al tiempo que contraria a la imagen que transmite de sí mismo un gobierno que se proclama intérprete de la voluntad general. Sin embargo, el propio Rodríguez Zapatero habla, con lenguaje impropio de un presidente del Gobierno, del progresismo frente a los “carcas” y circula por ciertos ambientes, del gobierno y del partido, una supuesta “hoja de ruta” para orientar la política en un sentido que se dice laico y que es, en rigor, anticatólico. Por lo demás, llama la atención que entre los ideólogos del nuevo enfoque se encuentre uno de los ponentes de la norma fundamental, que durante años ha manifestado públicamente su posición sobre la compatibilidad entre socialismo y cristianismo.

 

Sin embargo, predomina por ahora una concepción ideológica militante, que busca quizá una bandera común para atraer a las diferentes y heterogéneas formaciones de la izquierda española. El rechazo generalizado a las medidas anunciadas debe ser motivo de reflexión para un Gobierno que pretende consolidar su precaria mayoría a base de la yuxtaposición de múltiples minorías, en perjuicio de una sociedad moderna que ha sabido superar viejas querellas, pero que con estos y otros hechos el Gobierno pretende que vuelvan a aflorar, tenemos un claro ejemplo con el intento de resucitar la II República y el Frente Popular de infausto recuerdo. A veces las prepotentes actuaciones son signo de debilidad. La prepotencia que muestra el Gobierno frente a la Iglesia puede ser un clara muestra de ello.

 

Jesús Domingo MartínezGirona

A vueltas con la células madre.

  A vueltas con la células madre. 

Hace unos meses los medios nos anunciaban en grandes titulares “Empieza la investigación con embriones”, sobre los proyectos de investigación con estos organismos. Dada la importancia del tema me parece conveniente de fijar algunos conceptos.

 

La extracción de células estaminales (células madre) embrionarias, movida por intereses investigadores, no sólo no conduce a éxitos en experimentos, sino que causa directamente la muerte de los embriones. Puesto que el embrión es un ser humano, susceptible de derechos y dotado de dignidad personal, por eso es importante estemos alerta sobre de qué se está hablando exactamente cuando se alude a las células estaminales embrionarias.

 

Lo cierto es que mientras las estaminales embrionarias no han dado resultados -por razones técnicas (y no económicas)- que son bien conocidas a la comunidad científica, la terapia con las estaminales adultas (células madre adultas) es una reconfortante realidad que va enriqueciéndose casi a diario de nuevos descubrimientos y nuevas aplicaciones.

 

¿Por qué entonces, nos preguntamos, se quiere enfatizar prácticas que causan directamente la muerte de los embriones sin ninguna “necesidad” de hacerlo, dado que tales prácticas no funcionan? Parece que la razón está en la tendencia cultural actualmente difundida que considera al embrión un objeto de consumo, cuyas cualidades para el consumidor son adecuadamente publicitadas y perfeccionadas, incluso las no verdaderas, como se tiende a hacer en el mundo de las cosas, además de económicas y un cierto esnobismo. El objetivo, de hecho, no es tanto usar el embrión, sino poderlo usar a placer, o sea, favorecer en toda forma su reducción a “cosa”, a producto. 

 

Jesús Domingo Martínez

Con la nueva ley de biomedicina y el reconocimiento de los derechos de los simios

 

Con la nueva ley de biomedicina y el reconocimiento de los derechos de los simios

 

Tengo la sensación que con la ley de biomedicina el Gobierno “se ha plegado a las exigencias de las clínicas de fecundación ‘in vitro’, y de ciertos investigadores”. No hay duda que se consagra la utilización del embrión como medio para obtener material biológico

 

Pues, aparte del fondo político de estas normativas, la Ley de Reproducción Asistida que utiliza "embriones congelados para la investigación", se trata de elegir la muerte de los mismos como medio para obtener material biológico. Tal acción entraña la cosificación absoluta del embrión humano, en cuanto que tiene simplemente un valor puramente instrumental.

 

Ante lo que el Gobierno considera avances científicos, en España no se facilita, ni se financia, ni se regula, la investigación con células madre adultas o de cordón umbilical, a pesar de que la prudencia política y la racionalidad científica imponen la potenciación de la investigación con adultas frente los deseos de determinados científicos que prometen utopías.

 

El término "pre-embrión", que ya no utilizan los científicos serios, es un "truco semántico de decir que lo que se formaba en la clonación eran 'pre-embriones' y no embriones". No solo es un cambio semántico, sino también con la acuñación de un concepto ético y jurídico difuso, que contempla multitud de acciones.

 

La nueva ley consagra la eugenesia positiva, y supone la posibilidad de selección genética del futuro embrión en función de los deseos paternos y, por otro lado, es muy difícil –aunque por ahora la ley mantiene la prohibición- aceptar la clonación terapéutica y rechazar la reproductiva. Y es que después de admitida a trámite la propuesta socialista de derechos humanos para los simios, de este Gobierno podemos esperar cualquier cosa de degradación de la persona humana y exaltación de todo aquello que pueda parecer depravado. Sin duda se trata de una gran mejora en derechos sociales.

 

   

Jesús Martínez Madrid

Una "OPA hostil contra el hombre"

Una "OPA hostil contra el hombre"

 

Numerosas reacciones y adjetivos desfavorables han acompañado, antes y después de su aprobación en el Congreso español de los Diputados el proyecto de Ley de Técnicas de Reproducción Humana Asistida (LTRHA) impulsado por el actual Gobierno socialista.

 

El Foro Español de la Familia (FEF), que representa a 4 millones de familias del país ya había denunciado en nota de prensa que la ley “subordina el derecho a la vida ante la experimentación y el abuso tecnológico”, pues desprotege “la vida humana en su fase embrionaria”. Mostraba su rechazo por “la legalización del llamado ‘bebé medicamento’, la clonación y la utilización indiscriminada de embriones para la experimentación, la fecundación post mortem y la eliminación de todo límite al número de embriones que se pueden fabricar in vitro, por resaltar sólo las novedades más graves de esta ley”.

 

Y es que las células madre que proceden de embriones humanos no pueden curar hoy día ninguna enfermedad, mientras que con células madre procedentes de tejido adulto -que no tienen ninguna contraindicación ética- ya existen aplicaciones terapéuticas eficaces y se están realizando en nuestros hospitales con toda normalidad”.

 

Entre las trampas de la LTRHA es que se ha trasladado a la opinión pública la idea de que beneficiará a la gran mayoría de la sociedad, pero, en realidad, sus supuestos beneficios utilitarios llegarán a contadísimos grupos de personas, mientras que el daño que se hará con el desperdicio de incontables embriones es absolutamente mayor.

 

Además la reproducción asistida ya estaba autorizada en España y no era necesario ampliarla, porque la producción artificial de seres humanos la realizan numerosas clínicas privadas y públicas. Por ello grupos de científicos opinan que “El único objetivo de esta nueva ley es enriquecer a los centros que almacenan cientos de miles de embriones congelados con los que a partir de ahora se podrá experimentar y comercializar sin límite”. Da miedo pensar el dinero que hay detrás de una ley así en las industrias que se beneficiarían de su desarrollo, y da miedo pensar que sería un guiño más a una progresía (paradójicamente tan involucionista) para recabar a costa de la vida una ulterior rentabilidad electoral.

 

Parece acertada la definición dada por el obispo de Huesca a la LTRHA: “OPA hostil (‘Oferta Pública de Adquisición’, en términos mercantiles) contra el hombre”.

 

Jesús Domingo Martínez

Fiestas incontroladas

Fiestas incontroladas

Lamentable resultado: medio centenar de detenidos y más de cien heridos es
el balance con el que concluyó la celebración de la Liga de Campeones por
parte de los seguidores del Barcelona en el centro de la Ciudad. Otras
localidades barcelonesas vivieron episodios similares, aunque de menor
relevancia.

El fenómeno no es exclusivo de Cataluña, pero sí es especialmente grave. Los
alborotadores, que derivaron su incontrolada violencia hacia el pillaje en
algunos comercios, son probablemente los mismos que aprovechan cualquier
manifestación multitudinaria para reventar su final, por lo que conviene
diferenciar a este conjunto de energúmenos del aficionado tipo del Barça.
Conozco muchos, buenos culés, que nada tienen que ver con estas algaradas.
Pero empiezan a ser preocupantes en Barcelona. Ocurrió el verano pasado en
las fiestas del barrio de Gracia y "tenía" que pasar en la celebración de la
Copa europea y también en la de la Liga.

Barcelona cuenta con un relevante número de individuos antisistema que la
emprenden contra todo lo que les rodea, pero también es cierto que Cataluña
dispone de medios para prevenir y, una vez iniciados, detener estas
celebraciones. Si no sé hace, puede ser por negligencia o por complacencia
(no querer enfrentamientos con la policía), en ambos casos punibles a las
Administraciones: Municipal y Autonómica.

Por cierto, no hemos oído quejarse a aquellos que arremeten contra otras
ciudades y otras aficiones cuando consideran que alguno de sus jugadores ha
sido vejado.

Jesús Martínez Madrid