Carta al Sr. Rodríguez Zapatero:
Carta al Sr. Rodríguez Zapatero:
Carta al Sr. Rodríguez Zapatero:
| Es ya una profesión de riesgo |
| La encuesta realizada por la Universidad Complutense de Madrid ha puesto de manifiesto la grave crisis de valores en la que se encuentra la educación en España. En este sentido no podemos olvidar que la escuela es el mecanismo fundamental de cohesión, en particular en sociedades heterogéneas y en rápido proceso de cambio. Si falla la socialización en los valores del respeto cívico y del comportamiento civilizado, nos podemos encontrar con una sorpresa desagradable: basta recordar lo sucedido hace pocos meses en la periferia de las ciudades francesas. Es imprescindible apoyar a los profesores (todo hay que decirlo, con demasiada frecuencia se encuentran solos) con medios pedagógicos y psicológicos, así como respaldar su labor para imponer el rigor académico y la disciplina cuando sea necesaria. La encuesta nombrada al inicio deja ver muchas deficiencias, y las administraciones públicas no deberían mirar para otro lado. La docencia en determinados niveles y circunstancias es ya una profesión de riesgo, los profesionales de le educación son hoy los que más bajas laborales producen por motivos psicológicos, con el daño que ello supone para una sociedad abierta que necesita ciudadanos responsables, conscientes de que el respeto a los demás es la primera y más elemental norma de convivencia. Desgraciadamente no parece que con la LOE se vaya a afrontar este grave problema. |
Valentín Abelenda Carrillo |
No pasar de 150 litros de agua
Ante una dura realidad, de pertinaz sequía, la ministra que el año pasado criticó duramente a los agricultores y que paró, de manera radical, el Plan Hidrológico Nacional, pide a los ciudadanos sean solidarios con el campo por la situación de sequía.
Parece que finalmente la ministra ha comprendido que los ciudadanos de ciudad, sus votantes, malgastan el agua. Un ciudadano medio consume de media diaria, en estos momentos, 190 litros por habitante y día, cifra que puede reducirse a 150 sin que eso signifique en absoluto un menor bienestar.
A Narbona le ha costado dos años y medio darse cuenta que "no podemos estar en presencia de restricciones importantes como las que están siendo impuestas a los regadíos, a los distintos tipos de cultivo" sin pedir igualmente "un ejercicio de responsabilidad a todos los consumidores de agua en el ámbito urbano".
No sé si se trata de demagogia o de un fervoroso sentimiento a favor de los denostados agricultores, que riegan con "agua procedente de defecaciones" según Narbona, pero en cualquier caso me adhiero a su petición y voy a procurar no pasar de 150 litros de agua por día, espero que los millones de ciudadanos que se consideran protectores de medio ambiente y se les llena la boca cuando hablan de él, tomen la misma decisión y la cumplan.
Domingo Martínez Madrid
No pasar de 150 litros de agua
Ante una dura realidad, de pertinaz sequía, la ministra que el año pasado criticó duramente a los agricultores y que paró, de manera radical, el Plan Hidrológico Nacional, pide a los ciudadanos sean solidarios con el campo por la situación de sequía.
Parece que finalmente la ministra ha comprendido que los ciudadanos de ciudad, sus votantes, malgastan el agua. Un ciudadano medio consume de media diaria, en estos momentos, 190 litros por habitante y día, cifra que puede reducirse a 150 sin que eso signifique en absoluto un menor bienestar.
A Narbona le ha costado dos años y medio darse cuenta que "no podemos estar en presencia de restricciones importantes como las que están siendo impuestas a los regadíos, a los distintos tipos de cultivo" sin pedir igualmente "un ejercicio de responsabilidad a todos los consumidores de agua en el ámbito urbano".
No sé si se trata de demagogia o de un fervoroso sentimiento a favor de los denostados agricultores, que riegan con "agua procedente de defecaciones" según Narbona, pero en cualquier caso me adhiero a su petición y voy a procurar no pasar de 150 litros de agua por día, espero que los millones de ciudadanos que se consideran protectores de medio ambiente y se les llena la boca cuando hablan de él, tomen la misma decisión y la cumplan.
Domingo Martínez Madrid
Transgénicos y Eurobarómetro
Según una encuesta que acaba de publicar Eurobarómetro, el servicio de encuestas de opinión de la UE (Unión Europea), un 52% de los europeos piensa que las biotecnologías mejoran su calidad de vida. En el caso de España el 74% es tolerante con los alimentos transgénicos
Aunque ciertamente la aceptación de las biotecnologías varía ampliamente también según los países, no obstante, como ya hemos comentado, España es uno de los más progresistas en cuanto a tener una mayor aceptación, incluyendo en su uso alimentario, donde hay una mayoría favorable a la aceptación de los alimentos OMGs. Ante estos datos me viene a la menta la pregunta ¿Si la realidad es está, porqué los grupos anti biotecnología tienen tanta influencia mediática? Un técnico en la materia me comentaba que desde el punto de vista técnico no hay ningún inconveniente en que estos productos se consuman como los tradicionales, "el problema es ideológico", decía él. He pensado que tal vez en eso radique la influencia mediática.
Jesús D Mez
El Mundial, “una industria del sexo"
El mundial de fútbol Alemania 2006 se ha convertido en “una industria del sexo" montado alrededor del campeonato, hecho que sin duda y hablando en términos futbolísticos merece "tarjeta roja" a esa industria, a los clientes y a las autoridades que organizan el evento.
No hay para menos que las mujeres se convierten en mercancía para comprar, cuyo coste es, además, inferior al de una entrada para un partido de fútbol. Ante ésta situación de explotación de la mujer notamos a faltar las críticas de colectivos ultrasensibles ante acciones menos indignantes para la mujer, en particular, y para la sociedad en general.
El asunto es grave, por que “la prostitución viola la dignidad de la persona, rebajándola a objeto e instrumento de placer sexual” la gravedad es mayor cuando, como en este caso, muchas son obligadas a ejercer la actividad contra su voluntad.
Reitero que habría que mostrar tarjeta roja a la industria de la prostitución, a sus clientes y a las autoridades públicas que albergan el evento deportivo. ¿No les parece?.
Jesús Domingo Martínez