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“Lecturas para las vacaciones”

Lecturas para las vacacionesarticulo en www.aceprensa.com, miercoles 21 de junio de 2006 Las vacaciones ofrecen ese tiempo para la lectura que escasea en la vida cotidiana. Quizá uno ya ha reservado los libros que desea leer. Pero también puede haber dudas entre la avalancha de novedades y la olvidadiza memoria que no acaba de recordar aquel título que parecía interesante. Para refrescar la memoria y sugerir pistas, seleccionamos algunas obras de literatura publicadas en el último año, entre las reseñadas en Aceprensa y otras nuevas.  Vladímir Voinóvich, "Vida e insólitas aventuras del soldado Iván Chonkin" La novela parte de una disparatada situación: en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, un avión del Ejército Rojo realiza un aterrizaje de emergencia en una remota aldea rusa. Hasta allí destinan a un soldado para que vigile el avión. Pasan los días y las semanas, la URSS entra en guerra con Alemania, y nadie se acuerda de relevarle. Iván Chonkin, un soldado con pocas luces que cumple su último año en el Ejército Rojo, acepta con resignación la orden, aunque también sabe sacar partido a su cometido. Con estos ingredientes, más las posibilidades narrativas de un argumento tan divertido, Voinóvich parodia la cotidiana realidad en la que vivían tantos millones de soviéticos. (Libros del Asteroide. 376 págs. 19,95 €). Saki, "Cuentos completos" El escritor británico Hector Hugh Munro (1870-1916), que firmaba como Saki, es un maestro de las historias cortas y de la sátira social. Estos cuentos suelen estructurarse en torno a una escena de corte teatral, donde los diálogos y las descripciones psicológicas cumplen el papel fundamental: conversaciones en salones de mansiones londinenses o coloniales, fiestas o clubes de bridge. Los vicios de clase –la hipocresía, la avaricia, las maniobras del gorrón o del charlatán– son satirizados sin piedad. Saki es un refinado humorista, un orfebre del lujo literario y un despiadado cirujano de costumbres y clases. (Alpha Decay. 818 págs. 42 €). Irène Némirovsky, "Suite francesa" En esta novela, que comienza con la entrada de los alemanes en París en junio de 1940, se cuenta cómo afectaron la derrota, el exilio y la ocupación a algunos representantes de la alta burguesía rusa residente en Francia (como la propia autora). Némirovsky, de origen judío, no tuvo tiempo de terminarla pues fue detenida y trasladada a Auschwitz, donde murió en 1942. A pesar de que está inacabada, se trata de una obra madura en su concepción y en la calidad de la escritura. (Salamandra. 433 págs. 19 €. Ver Aceprensa 138/05). Irène Némirovsky, "El baile" Tras el éxito de "Suite francesa", se publica la primera novela de esta autora rusa. Un golpe de suerte en la Bolsa ha hecho ricos a los Kampf. Para ellos el dinero es un pasaporte hacia el gran mundo. Y el bautismo de ingreso va a ser un baile. No está previsto que asista la única hija del matrimonio, Antoinnette, pues sus padres entienden que catorce años es pronto para empezar a vivir. Pero la joven, ni niña ni mujer, no encajará bien esa decisión. En apenas cien páginas la autora muestra que cada uno dilapida su vida como quiere y que no siempre se hace dignamente. El desenlace supone para la hija un duro pero efectivo aterrizaje en la edad adulta. (Salamandra. 94 págs. 9 €. Ver Aceprensa 61/06). Manuel Chaves Nogales, "A sangre y fuego" En 1937, el escritor y periodista Manuel Chaves Nogales publicó en Francia estos nueve relatos ambientados en los primeros meses de la guerra civil española. Poco antes, a finales de 1936, había abandonado Madrid para trasladarse a París, donde vivió como exiliado. Chaves no hace maniqueísmo con la literatura. Al contrario, estos relatos sorprenden precisamente por su humanidad, pues denuncian cómo la dictadura de la sinrazón se había apoderado de los dos bandos. (Espasa. 256 págs. 21,90 €. Ver Aceprensa 49/06). Ian McEwan, "Sábado" Un hombre, una ciudad, un siglo: estas son las coordenadas de esta interesante novela que disecciona los miedos y los anhelos del hombre contemporáneo. Henry Perowne es un neurocirujano prestigioso que se siente feliz. La novela transcurre en un solo día y comienza cuando Henry se despierta sobresaltado y ve pasar por el cielo londinense un avión incendiado. Se teme lo peor: un ataque terrorista. Está a punto de iniciarse la invasión de Irak y en su país se vive un intenso debate sobre la guerra. McEwan consigue que Perowne se convierta en un magnífico ejemplo de una extendida mentalidad vital. Metódico, racionalista, amante de la seguridad que le proporciona la ciencia, lleva una vida sin sobresaltos. Pero, de pronto, todo ese mundo se tambalea y, como tantos otros seres humanos, ingresa en el territorio de las inseguridades. (Anagrama. 330 págs. 18 €. Ver Aceprensa 146/05). Henning Mankell, "Antes de que hiele" Novela de transición de Mankell, pues como ya había adelantado, a partir de ahora el peso de sus novelas lo llevará la hija de Kurt, Linda Wallander, también policía. La acción de esta nueva novela tiene que ver con los fanatismos pseudorreligiosos. Aunque la trama parece un tanto exagerada, Mankell vuelve a acertar a la hora de reflejar algunos rasgos neuróticos de la sociedad actual: inseguridad, obsesión e impulsividad. (Tusquets. 471 págs. 20 €. Ver Aceprensa 49/06). Flannery O'Connor, "Cuentos completos" O'Connor murió muy joven a causa de una enfermedad degenerativa. Sus cartas, publicadas el año pasado bajo el título "El hábito de ser" (Sígueme), ayudan a conocer a una mujer divertida, sensible, valiente, fuerte y con un profundo sentimiento religioso. Por vez primera se editan en un solo volumen todos los relatos de esta magnífica escritora del sur de EE.UU. que supo abordar en su literatura, con un tono nuevo, el sempiterno enfrentamiento entre el bien y el mal. (Lumen. 842 págs. 20 €. Ver Aceprensa 126/05). Qiu Xiaolong, "Muerte de una heroína roja" Qiu Xiaolong (Shanghai, 1953) es autor de una serie de novelas policíacas protagonizadas por Chen Cao, inspector jefe de homicidios de la Brigada de Asuntos Especiales de Shanghai. La novela comienza con el descubrimiento del asesinato de una joven muy conocida por haber sido distinguida como trabajadora modelo de rango nacional. La novela avanza al ritmo de la clásica novela negra, aunque el autor introduce aspectos sociológicos que explican la situación china tras las reformas económicas de Deng Xiaoping, los sucesos de la Plaza de Tiananmen y el poder omnímodo del Partido Comunista. (Almuzara. 490 págs. 22 €). Dorothy Sayers, "El misterio de Bellona Club" Nacida en Oxford en 1893, Sayers es una de las más importantes autoras de novela negra del siglo XX. Esta obra demuestra su ingenio para construir historias psicológicas que se resuelven además de una manera inteligente. Escrita con clase, llama la atención su estructura, la construcción de unos personajes significativos y las curiosas reflexiones sobre diferentes temas, que aumentan las posibilidades de la novela policíaca. (Lumen. 334 págs. 18 €. Ver Aceprensa 126/05). Serguey Dovlátov, "El compromiso" El autor trabajó como periodista hasta que se exilió en Nueva York en 1979. Allí publicaría sus novelas, ambientadas en el "paraíso" soviético. En "El compromiso" narra su experiencia periodística en Estonia en los años setenta de un modo muy original: inserta las noticias que publicó y luego revela la trastienda de cada suceso. De los eventos que frecuenta debe extraer las esencias que alimentan la gloria soviética: el esfuerzo, la lealtad, el compromiso con la dictadura del proletariado. Y Dovlátov lo hace de una manera irónicamente sibilina, mientras ingiere litros de alcohol y se aprovecha de las prebendas que el sistema otorga a sus protegidos. (Ikusager. 182 págs. 15 €. Ver Aceprensa 39/06). David Lodge, "¡El autor, el autor!" Novela basada en la biografía de Henry James, un escritor que prefiere observar e imaginar a corretear en busca de experiencias. La parte central está dedicada a los años de madurez del escritor: su triunfo como novelista, su fracaso como autor teatral y sus esfuerzos creativos a caballo entre dos continentes, dos épocas y dos maneras distintas de entender el arte. La vida y la obra, la vida y las teorías literarias de James, se entretejen de un modo que nunca resulta forzado. (Anagrama. 495 págs. 20 €. Ver Aceprensa 49/06). Daniel Wallace, "El Rey de la Sandía" La novela cuenta el viaje de Thomas Rider a Ashland (Alabama) para saber algo de su madre, que murió durante el parto. Sin quererlo, se ve envuelto en una curiosa celebración anual: el Rey de la Sandía. La novela, de corte fantástico, tiene atractivos personajes que aportan reflexiones sobre la importancia de las tradiciones, la necesidad de los antepasados para saber quién eres realmente, la amistad y, sobre todo, el sexo… El sexo aparece en diálogos procaces o situaciones ridículas que no desentonan con el contexto fantástico de la novela. Obra singular que mezcla de manera curiosa fantasía, inocencia e ironía, lo que rebaja la dureza de la historia. (Alfaguara. 263 págs. 15 €. Ver Aceprensa 27/06). Nicole Krauss, "La historia del amor" La vida mediocre de Leo Gursky, un polaco exiliado en Estados Unidos, está iluminada por el optimismo y la amistad que comparte con su vecino Bruno. Un capricho del azar provoca que recupere recuerdos que creía perdidos en su memoria, pero que durante toda su vida, aun sin darse cuenta, habían sido el motor secreto de sus actuaciones. A la vez, en el mismo Brooklyn, una quinceañera, Alma Singer, se empeña en encontrar un nuevo pretendiente para su madre viuda. Novela que gira en torno a la historia de una novela, que adquiere un valor simbólico. (Salamandra. 287 págs. 16 €. Ver Aceprensa 39/06). Viktor Pelevin, "El meñique de Buda" Quizá sea hoy Pelevin (Moscú, 1962) el más importante autor ruso de la literatura poscomunista. "El meñique de Buda" narra la historia de Piotr Vakuo, un paciente de un manicomio que sufre "flashbacks" de la guerra civil rusa. El se ve como un poeta revolucionario a las órdenes del legendario comandante Chapáev, con quien se pasa el tiempo filosofando sobre la metafísica del vacío y de la muerte. Con esta trama un tanto satírica, Pelevin consigue pintarnos el desamparo de la sociedad rusa contemporánea con un absurdo inteligente, divertido y melancólico. (Mondadori. 341 págs. 17 €. Ver Aceprensa 39/06). William Gerhardie, "Inutilidad" Publicada en 1922, el éxito de esta novela se entiende por su vitalidad contagiosa, por su ausencia de estereotipos narrativos, por su natural comicidad a la hora de contar, por la convicción absoluta de que la vida es una comedia, aunque el telón de fondo sea la trágica revolución rusa. La trama parece lo de menos. Andrei Andreiech es un joven militar que está hechizado por los encantos de las tres hijas adolescentes de Nikolai Vasilievich y absorbido por el frenético desfile de parientes y estafadores que circulan por su casa. Nikolai es dueño de unas minas de oro en Siberia y, supuestamente, riquísimo. (Siruela. 209 págs. 20 €. Ver Aceprensa 39/06). Ha Jin, "Sombras del pasado" Ambientada en China en la primavera de 1989, pocos meses antes de la revuelta estudiantil en la plaza de Tiananmen, se cuenta la vida de Jian Wan, alumno de literatura en la Universidad de Shanning, donde está preparando el doctorado para trasladarse a Pekín y poder vivir con su prometida Meimei, hija del profesor Yang, quien le dirige sus estudios. La novela comienza cuando el profesor Yang sufre un ataque cerebral y Jian recibe el encargo de cuidarle en el hospital. Ese suceso provoca indirectamente que se replantee sus estudios y su vida. Interesante reflexión sobre la libertad para trazar el propio destino en China. (Tusquets. 340 págs. 19 €. Ver Aceprensa 14/06). Edward Lewis Wallant, "Los inquilinos de Moonbloom" Norman es un universitario que a falta de trabajo tiene que aceptar el que le ofrece su hermano: administrar varios edificios de apartamentos baratos en Manhattan. Hombre pacífico, con un humor irónico, la novela es su recorrido por los apartamentos para cobrar el alquiler, y verse obligado a escuchar las quejas de los inquilinos por el abandono material de sus viviendas. Ese recorrido, que se repite –tal vez un poco largo: casi 300 páginas–, da pie al autor para poner en pie una galería de personajes. (Libros del Asteroide. 291 págs. 18,95 €. Ver Aceprensa 14/06). Philippe Ségur, "Yagudín" Un joven profesor de derecho en Toulouse, de origen noruego, que lleva una ordenada vida, sufre una desestabilización crítica. Esta situación nace cuando Yagudín, el terrible personaje mítico de sus ancestros nórdicos, que protagoniza los cuentos que relata a sus dos hijas pequeñas, parece hacerse presente en su vida real. Otros acontecimientos también muy reales contribuyen a desencadenar una crisis personal y familiar. "Yagudín" es una novela en que la intriga, la recreación mítica y la psicología del misterio se combinan con un estilo cinematográfico y levemente humorístico. (Alfaguara. 244 págs. 17 €. Ver Aceprensa 61/06). Dino Buzzati, "El gran retrato" Dino Buzzati suele preguntarse en sus escritos por las cuestiones existenciales más importantes del hombre. Las aborda con elementos simbólicos que se desarrollan a través de personajes y situaciones realistas. "El gran retrato" también es una fantasía alegórica que indaga en la preocupación psicológica y filosófica ante la libertad humana, el amor y sus pasiones. Con un ritmo moroso, la novela avanza "in crescendo" para llegar a unas situaciones llenas de tensión que culminan con un final que mueve a la convicción. (Gadir. 152 págs. 16,50 €. Ver Aceprensa 61/06). Robert Liddell, "Los últimos hechizos" Publicada en 1949, representa una aguda radiografía de lo que estaba sucediendo en una parte de la sociedad británica en la década de los años treinta. Los hermanos Andrew y Stephen Faringdon se trasladan a la ciudad universitaria de Chrisminster. Los dos son personas independientes, solitarias, con recursos para vivir dedicados a sus estudios y aficiones. Con habilidad, Liddell centra su relato no en la vida universitaria sino en las relaciones sociales que establecen con unos personajes excéntricos y representativos de un modo de vida ya en vías de extinción. Lo que parecía un juego de sociedad se convierte en la narración del drama personal de la señora Foyle, uno de los mejores personajes. (Lumen. 303 págs. 13,90 €. Ver Aceprensa 61/06). Philippe Claudel, "La nieta del señor Linh" Novela corta con un contenido más amable que la anterior de este autor, "Almas grises". Es una fábula realista que se desarrolla cuando el señor Linh llega con su nieta de tres meses a una ciudad occidental, refugiado de una contienda que tiene lugar en un país del Extremo Oriente. La guerra ha acabado con todo lo suyo, excepto con la niña. Aislado por el idioma de los ciudadanos que le acogen y de otros compatriotas también refugiados por la indiferencia, el señor Linh coincide en el banco de un parque con otro solitario, un viudo que va a ser su gran amigo. (Salamandra. 126 págs. 10 €. Ver Aceprensa 49/06). Willa Cather, "Los libros de cuentos" La lectura de estos relatos permite apreciar la evolución de una escritora (1876-1947) que basó su literatura en la grandeza de las historias cotidianas. En sus novelas y relatos aparecen escenarios muy similares: las llanuras de Nebraska o las tierras de su Virginia natal. En ellos, el mundo del arte y los artistas tiene un especial protagonismo, lo mismo que el peso de los recuerdos y los sueños adolescentes. Cather presenta unos personajes sobre los que deposita su optimista y recia confianza en el ser humano. (Alba. 560 págs. 31,50 €. Ver Aceprensa 49/06). M. G. Vassanji, "El mundo incierto de Vikram Lall" El abuelo de Vikram y Deepa abandonó India por Kenia para trabajar en la construcción de la red del ferrocarril. La novela se mueve con soltura entre la vida de los ciudadanos en Kenia y las transformaciones políticas postcoloniales que determinarán el futuro de los protagonistas. El autor consigue esbozar el marco histórico sin perder nunca de vista a un puñado de personajes de carne y hueso. Esta verosimilitud de los personajes centrales es la clave para comprender su evolución y reacciones, que demuestran cómo el ambiente y las circunstancias no les determinarán tanto como su propio carácter. (Salamandra. 445 págs. 17,40 €. Ver Aceprensa 61/06). John Dos Passos, "Años inolvidables" El autor forma parte de esa estirpe de escritores afamados como Hemingway, Fitzgerald o Cummings, con los que trabará amistades más o menos intensas. De familia acomodada, muy pronto se acostumbra a viajar por todo el mundo. Participa como voluntario de la Cruz Roja norteamericana en la Primera Guerra Mundial y esa tragedia le marcará para el resto de su vida. Se convierte en un pacifista combatiente y se aproxima al comunismo. Sin embargo, después de un viaje a la Unión Soviética comienzan a cambiar sus convicciones. "Años inolvidables" es interesante como testimonio de una época. Está escrito como una crónica periodística, con una prosa ágil. (Seix Barral. 341 págs. 18 €. Ver Aceprensa 49/06). Literatura juvenil Joanne K. Rowling, "Harry Potter y el misterio del príncipe" El nuevo curso académico comienza con sensación de gran amenaza sobre Hogwarts. Llega un nuevo profesor de Pociones que muchos años antes había tenido a Voldemort como alumno. Dumbledore tiene muchas conversaciones con Harry y en ellas le va dando a conocer el pasado de Voldemort. Harry está obsesionado con que Draco Malfoy y el profesor Snape conspiran a favor de Voldemort, aunque tanto Dumbledore como sus amigos creen que se trata solo de una obsesión. Al fin, Dumbledore pide a Harry que le acompañe fuera de Hogwarts en una peligrosa misión. Absorbente como los libros anteriores, pero claramente inferior a ellos. (Salamandra. 608 págs. 20 €. Ver Aceprensa 27/06). C.S. Lewis, "Trilogía de Ransom" Después del éxito de las "Crónicas de Narnia", Minotauro recupera la "Trilogía de Ransom". Si las Crónicas de Narnia tienen unos ingredientes más cercanos a la literatura infantil y juvenil, "Lejos del planeta silencioso", "Perelandra" y "Esa horrible fortaleza" entran de lleno en el territorio de la ciencia-ficción. Aunque se trata de narraciones independientes, las tres cuentan con el mismo protagonista, Ransom, un filólogo que al parecer está inspirado en Tolkien. Lewis emplea una teología-ficción que plantea cuestiones de gran calado filosófico que atañen al hombre contemporáneo. (Minotauro. Tres volúmenes. 16 € cada uno. Ver Aceprensa 61/06). Stefanie Zweig, "Corazón kikuyu" Cuenta la infancia en Kenia de una niña de seis años llamada Vivian, durante la Segunda Guerra Mundial. Vivian vive con su padre, que tuvo que huir con ella de Alemania por ser judíos, y que trabaja como encargado de una granja. En tercera persona, pero desde la mirada y los sentimientos de Vivian, se cuenta su especial amistad con Jogona, un chico de su edad hijo del capataz; sus reacciones de celos y rechazo hacia Hanna, una mujer que vive con su padre una temporada; sus relaciones con los vecinos, el expansivo "boer" De Bruin y el sabio "bwana" Simba; sus estancias en el colegio para europeos... (Edelvives. 212 págs. 8,60 €). Geraldine McCaughrean, "El tripulante de cometas" Siglo XIII, China. Un día, Haoyou, doce años, ve que un compañero de barco de su padre, Di Chou, ha organizado las cosas para que le aten a una cometa y, en el vuelo, fallezca. A continuación Haoyou, ayudado por su prima Mipeng, impide que Di Chou consiga su objetivo de casarse con su madre. Pero más tarde, su tío abuelo Bo, que ha quedado como cabeza de familia, facilita que ambos terminen enrolados en el Circo Jade. Haoyou se convierte en una de las principales atracciones del circo como tripulante de cometas y, en su viaje por China, acaba en la corte de Kublai Kan, el conquistador mongol que se ha hecho con el poder. (Alfaguara. 274 págs. 7,20 €). Antonio Sánchez-Escalonilla, "Ana y la Sibila" Con motivo de un viaje a Roma con sus compañeros, Ana y Mario, dos chicos de catorce años, se ven arrastrados a un complejo viaje hacia el pasado. Virgilio, conserje de la Capilla Sixtina, es quien hace, más o menos, de guía de los protagonistas. Primero conocen a Aníbal durante la toma de Sagunto, luego entran en contacto con Escipión, más tarde con el emperador Octavio, finalmente charlan también con Miguel Angel. Ilustraciones, mapas y un apéndice de nombres facilitan hacerse cargo de lo que se narra. (Bambú. 302 págs. 11,50 €).

“Desorden del corazón”

“Desorden del corazón”articulo de ignacio sánchez cámara nubiola, profesor de filosofia del derecho,  en la gaceta de los negocios, lunes 12 de junio de 2006 La ley que regula la experimentación con embriones, recientemente aprobada por el Parlamento español, no defiende la dignidad de la vida ni protege jurídicamente la vida embrionaria. Constituye un error jurídico y moral. La vida del embrión deja de concebirse como un fin en sí mismo, requisito esencial de la persona humana, para poder ser utilizada como medio al servicio de un fin. Y la bondad del fin no justifica la corrección moral del medio. Así, no es correcto matar para salvar una vida.
Los errores morales se sustentan en argumentos erróneos o falsos que los fundamentan. Y suele ser filosóficamente mucho más interesante atender a la fundamentación que a las conclusiones prácticas que de ella se derivan. En este sentido, resultan clarificadores los dos argumentos que utilizó el presidente del Gobierno para intentar justificar la justicia de la nueva ley. Por un lado, afirmó que el propósito de la norma era la protección de la salud, y que no hay nada más moral que el cuidado de la salud y la lucha contra las enfermedades. Por otro, señaló que la ciencia no puede estar subordinada a la conciencia moral. Ambos argumentos son deficientes, en suma, falsos, y coinciden con un estado de opinión bastante extendido, que revela un profundo desorden moral.

En primer lugar, no es cierto que la salud sea el valor más alto, ni siquiera uno de los más elevados. En el criterio jerárquico de los valores que propuso el filósofo Max Scheler, por encima de los valores relativos a la salud, se encuentran los valores espirituales, como lo bello, lo justo y lo verdadero, y los valores religiosos. Así pues, la supremacía de la salud sólo puede establecerse a través de la negación de los valores espirituales y religiosos. La salud es un bien, un valor positivo, pero no el supremo, el más alto.
 Una de las más urgentes tareas pedagógicas de nuestro tiempo consiste en desenmascarar las falsas concepciones sobre el valor que rigen en la sociedad, los modelos sociales perjudiciales, que lo resultan aún más cuando se encuentran defendidos por quienes tienen la responsabilidad de gobernar. Esos modelos tienden a fomentar la realización de los valores inferiores, aunque positivos, en detrimento de los superiores. La preferencia de lo inferior sobre lo superior revela un profundo desorden del corazón, y resulta muy seductora ya que los valores inferiores aparecen como mucho más cuantificables que los superiores y más fáciles de realizar o producir.
En segundo lugar, la ciencia no se encuentra por encima de la conciencia moral. Es cierto que no existen límites morales a la búsqueda humana del conocimiento verdadero, salvo la proscripción de los medios inmorales para alcanzarlo. No hay límites al saber, pero sí a los medios para adquirirlo. Existen límites morales para los medios de adquirir conocimiento y también para la aplicación de esos conocimientos. Es cierto que en el pasado, y no sólo en él, se han puesto trabas inaceptables al libre desarrollo de la ciencia, pero también lo es que no toda limitación de la ciencia y de la técnica por razones morales constituya un obstáculo ilegítimo.
 Es muy probable que el doctor Mengele buscara el desarrollo de la ciencia e incluso la salud pública, pero es evidente que lo hacía con métodos moralmente aberrantes. ¿Podría acaso invocar legítimamente la dignidad y la libertad de la ciencia?
Estos dos argumentos revelan un modo de pensar muy extendido en nuestro tiempo, el ordo amoris o, quizá mejor, el desorden, dominante. La expresión procede de san Agustín y coincide bastante aproximadamente con lo que Pascal denominó "lógica del corazón". Viene a ser algo así como el sistema cordial de preferencias y desdenes que caracterizan a una persona. Así, Scheler afirma que quien posee el ordo amoris de alguien, posee a la persona entera. Nada nos define tan bien como ese sistema estimativo de preferencias. Y nada nos degrada tanto como la tendencia a preferir lo inferior a lo superior, lo más sensible e inmediato a lo más espiritual y mediato. Aquí suele realizar su labor el resentimiento, que rebaja y denigra todo aquello que resulta inalcanzable para el resentido.
 Por eso, como afirma Julián Marías, la vida moral puede ser entendida como una búsqueda de lo mejor. Pero siempre la excelencia ha sido difícil. La tarea de realizar los valores más altos siempre es dificultosa, e incluso heroica. Las almas vulgares y resentidas siempre antepondrán la realización de los valores sensibles, inferiores.  

Es fácil, pero no correcto, anteponer la salud de quien vemos, a la vida embrionaria que apenas podemos ver, pero es injusto reducir la vida humana a medio al servicio de la salud. Aquí, en esta preferencia de lo inferior sobre lo superior, se encuentra la clave del desorden moral de nuestro tiempo, de la actual crisis espiritual; en suma, en el desorden del corazón.

“Francia no permite donar sangre a los varones homosexuales”

“Francia no permite donar sangre a los varones homosexuales”

articulo en www.aceprensa.com, miercoles 21 de junio de 2006

 

Francia no permite donar sangre a los homosexuales masculinos
Los datos epidemiológicos muestran su mayor riesgo de transmisión del virus del sida. El gobierno francés no tiene intención de cambiar la medida establecida en 1983 que excluye a los homosexuales masculinos de la donación de sangre. El ex ministro y diputado socialista Jack Lang había pedido en una carta al ministro de Sanidad el fin de esta "medida discriminatoria". En su respuesta, el ministro, Xavier Bertrand, expone las razones que justifican esta exclusión, sobre todo el riesgo de la transmisión del virus del sida.

 

El ministro contesta que la homosexualidad en sí misma no es un criterio de exclusión (a las lesbianas se les permite donar sangre). Pero señala que "los datos epidemiológicos muestran que la prevalencia de la infección por VIH en la población homosexual masculina sexualmente activa es de un 12,3%, contra un 0,2% en el conjunto de la población. No es, pues, el hecho de ser homosexual, sino la práctica de relaciones sexuales entre hombres lo que constituye una contraindicación para la donación de sangre".

 

Para justificar la exclusión de los homosexuales masculinos, los responsables de la agencia que se ocupa de las donaciones de sangre (Établissement Français du Sang, EFS) aducen varias cifras: el 27% de los nuevos diagnósticos de infección por el VIH y el 51% de los casos de infección de menos de seis meses conciernen a hombres que tienen relaciones con hombres, cifras mucho más elevadas que en la población general. Por otra parte, el 35% de los hombres a los que se ha detectado una infección por VIH a raíz de una donación de sangre tenían prácticas homosexuales (cfr. "Le Monde", 15-06-2006).

 

Los responsables de EFS recuerdan que, en virtud del principio de precaución, la agencia excluye no solo a los homosexuales masculinos, sino también a otros grupos como personas que han vivido en Guyana o que han residido en Gran Bretaña entre 1989 y 1996 (enfermedad de las vacas locas). Sin embargo, parece que solo la exclusión de los homosexuales se asimila a un estigma.

 

A pesar de las mejoras en las pruebas para la detección del virus del sida, los responsables de EFS estiman que la contraindicación debe ser mantenida, pues estas técnicas no permiten identificar el virus cuando la infección es muy reciente. La política seguida por las autoridades se basa en una directiva europea (2004/33/CE) que establece una contraindicación permanente para "las personas cuyo comportamiento sexual las expone a un riesgo elevado de contraer enfermedades infecciosas transmisibles por la sangre".

 

Quienes piden que se levante la contraindicación dicen que el criterio de exclusión debería ser el de "comportamientos de riesgo", lo que valdría tanto para los homosexuales como para los heterosexuales. Pero si los comportamientos de riesgo no fueran mucho más habituales entre los homosexuales masculinos no se darían esas diferencias en los datos epidemiológicos sobre la infección por VIH y en las enfermedades de transmisión sexual. Las diferencias, lejos de reducirse, van a más. Según declaraba recientemente Peter Piot, director de Onusida, "el sida rebrota en poblaciones donde se creía controlado, como los homosexuales".

 

También en España, los "gays" representan el 30% de las 3.000 infecciones anuales por VIH, lo que ha llevado a que el Ministerio de Sanidad haya preparado por primera vez una campaña para frenar las prácticas de riesgo entre los hombres que tienen relaciones con otros hombres. Asimismo se advierte el aumento en este colectivo de los brotes de otras enfermedades de transmisión sexual.

 

 

 

“Francia no permite donar sangre a los varones homosexuales”

“Francia no permite donar sangre a los varones homosexuales”

articulo en www.aceprensa.com, miercoles 21 de junio de 2006

 

Francia no permite donar sangre a los homosexuales masculinos
Los datos epidemiológicos muestran su mayor riesgo de transmisión del virus del sida. El gobierno francés no tiene intención de cambiar la medida establecida en 1983 que excluye a los homosexuales masculinos de la donación de sangre. El ex ministro y diputado socialista Jack Lang había pedido en una carta al ministro de Sanidad el fin de esta "medida discriminatoria". En su respuesta, el ministro, Xavier Bertrand, expone las razones que justifican esta exclusión, sobre todo el riesgo de la transmisión del virus del sida.

 

El ministro contesta que la homosexualidad en sí misma no es un criterio de exclusión (a las lesbianas se les permite donar sangre). Pero señala que "los datos epidemiológicos muestran que la prevalencia de la infección por VIH en la población homosexual masculina sexualmente activa es de un 12,3%, contra un 0,2% en el conjunto de la población. No es, pues, el hecho de ser homosexual, sino la práctica de relaciones sexuales entre hombres lo que constituye una contraindicación para la donación de sangre".

 

Para justificar la exclusión de los homosexuales masculinos, los responsables de la agencia que se ocupa de las donaciones de sangre (Établissement Français du Sang, EFS) aducen varias cifras: el 27% de los nuevos diagnósticos de infección por el VIH y el 51% de los casos de infección de menos de seis meses conciernen a hombres que tienen relaciones con hombres, cifras mucho más elevadas que en la población general. Por otra parte, el 35% de los hombres a los que se ha detectado una infección por VIH a raíz de una donación de sangre tenían prácticas homosexuales (cfr. "Le Monde", 15-06-2006).

 

Los responsables de EFS recuerdan que, en virtud del principio de precaución, la agencia excluye no solo a los homosexuales masculinos, sino también a otros grupos como personas que han vivido en Guyana o que han residido en Gran Bretaña entre 1989 y 1996 (enfermedad de las vacas locas). Sin embargo, parece que solo la exclusión de los homosexuales se asimila a un estigma.

 

A pesar de las mejoras en las pruebas para la detección del virus del sida, los responsables de EFS estiman que la contraindicación debe ser mantenida, pues estas técnicas no permiten identificar el virus cuando la infección es muy reciente. La política seguida por las autoridades se basa en una directiva europea (2004/33/CE) que establece una contraindicación permanente para "las personas cuyo comportamiento sexual las expone a un riesgo elevado de contraer enfermedades infecciosas transmisibles por la sangre".

 

Quienes piden que se levante la contraindicación dicen que el criterio de exclusión debería ser el de "comportamientos de riesgo", lo que valdría tanto para los homosexuales como para los heterosexuales. Pero si los comportamientos de riesgo no fueran mucho más habituales entre los homosexuales masculinos no se darían esas diferencias en los datos epidemiológicos sobre la infección por VIH y en las enfermedades de transmisión sexual. Las diferencias, lejos de reducirse, van a más. Según declaraba recientemente Peter Piot, director de Onusida, "el sida rebrota en poblaciones donde se creía controlado, como los homosexuales".

 

También en España, los "gays" representan el 30% de las 3.000 infecciones anuales por VIH, lo que ha llevado a que el Ministerio de Sanidad haya preparado por primera vez una campaña para frenar las prácticas de riesgo entre los hombres que tienen relaciones con otros hombres. Asimismo se advierte el aumento en este colectivo de los brotes de otras enfermedades de transmisión sexual.

“Las cien películas más estimulantes

“Las cien películas más estimulantes y conmovedoras de la historia ”

Lista del american film institute (AFI), por juan jose garcia noblejas, en www.scriptor.org martes 16 de junio de 2006

 

El American Film Institute (AFI) acaba de publicar la lista de las 100 películas estadounidenses más "inspiring", es decir, más estimulantes, conmovedoras o emocionantes. El criterio para la selección de las 100 películas más estimulantes (descargar lista en .pdf), sobre una lista previa de 300 (descargar lista alfabética de títulos y datos en .pdf), ha sido el siguiente:

 

“Movies that inspire with characters of vision and conviction who face adversity and often make a personal sacrifice for the greater good. Whether these movies end happily or not, they are ultimately triumphant -both filling audiences with hope and empowering them with the spirit of human potential.”

 

Es interesante destacar que un tercio de las películas están basadas en personas o eventos reales. Y que el año 1939 es el más representado en la lista, con 12 películas. Estos son los 25 primeros títulos de la selección:


1 IT'S A WONDERFUL LIFE 1946
2 TO KILL A MOCKINGBIRD 1962
3 SCHINDLER'S LIST 1993
4 ROCKY 1976
5 MR. SMITH GOES TO WASHINGTON 1939
6 E.T. THE EXTRA-TERRESTRIAL 1982
7 THE GRAPES OF WRATH 1940
8 BREAKING AWAY 1979
9 MIRACLE ON 34TH STREET 1947
10 SAVING PRIVATE RYAN 1998
11 THE BEST YEARS OF OUR LIVES 1946
12 APOLLO 13 1995
13 HOOSIERS 1986
14 THE BRIDGE ON THE RIVER KWAI 1957
15 THE MIRACLE WORKER 1962
16 NORMA RAE 1979
17 ONE FLEW OVER THE CUCKOO'S NEST 1975
18 THE DIARY OF ANNE FRANK 1959
19 THE RIGHT STUFF 1983
20 PHILADELPHIA 1993
21 IN THE HEAT OF THE NIGHT 1967
22 THE PRIDE OF THE YANKEES 1942
23 THE SHAWSHANK REDEMPTION 1994
24 NATIONAL VELVET 1944
25 SULLIVAN'S TRAVELS 1941

 

Frank Capra y Steven Spielberg se han hecho con 6 títulos entre los 100 films.

 

De Frank Capra:

MR. DEEDS GOES TO TOWN ('36),
YOU CAN'T TAKE IT WITH YOU ('38),
MR. SMITH GOES TO WASHINGTON ('39),
MEET JOHN DOE ('41)
IT'S A WONDERFUL LIFE ('46) y
POCKETFUL OF MIRACLES ('61).

 

De Steven Spielberg:

CLOSE ENCOUNTERS OF THE THIRD KIND ('77),
E.T. THE EXTRA-TERRESTRIAL ('82),
THE COLOR PURPLE ('85),
SCHINDLER'S LIST ('93),
AMISTAD ('97) y
SAVING PRIVATE RYAN ('98).

 

La paz de los pueblos (Alemania 2006)

La paz de los pueblos (Alemania 2006)

25/06/2006  www.diariopresente.com (Tabasco, México)
 
La paz de los pueblos (Alemania 2006)
 
 
(para el Dr. Maldonado Campos)
 
Pascual Falces de Binéfar
 
 
Este doctor nacido en San Luis Potosí (México), gran médico, buen padre y excelente persona, y, con cuya amistad se honra este columnista desde hace muchos años, se encuentra mal, aquejado de una terrible dolencia, e ingresado en el mismo Hospital Español de la capital de México donde durante tantos años atendió a sus pacientes. Todos los tratamientos aplicados no parecen mejorarle. Es un gran aficionado al “futból”, como se dice por allá, y, tal vez el espectáculo del Mundial sea su distracción en el medido confinamiento-cautiverio de su habitación. A él va dedicada esta columna, de corazón, y como prolongación de tantas entrañables conversaciones.

Todos los países del mundo se han puesto de acuerdo; como si fuera un prodigio que se repite cada cuatro años. Y, no lo han hecho sobre una mesa de negociaciones, ni en la Asamblea de Naciones Unidas, si no sobre campos de césped, y bajo la inflexible “batuta” de un inexorable Reglamento de la FIFA. Todas las razas y credos están representados en Alemania; no sólo con sus respectivos jugadores, si no animados por una afición. que, con su propio esfuerzo, se ha gastado “lo que sea menester” para alentar con su presencia pintarrajeada y bullanguera –lo que se dice variopinta-, a los colores que les representan. Sólo esto, es motivo de reflexión a favor de este deporte que consigue lo aparentemente no conseguible: una quimera de armonía digna de tener en cuenta.

Pensar que tan sólo es distracción, un entretenimiento, como pueden ser las “play station”, es pecar de puerilidad, y, hasta cierto punto, un insulto a los otros cientos de millones que, apasionadamente, participan en él a través de pantallas cada vez mayores. Valores humanos como el trabajo en equipo, el juego limpio y respetuoso de un reglamento (como una Constitución, o legislación, “ad-hoc”), la solidaridad, y el apiñado compañerismo, son caracteres que sobresalen entre los “once” representantes de cada himno y bandera. Se puede decir, también, que la comercialización parezca ser excesiva, pero, ¿dónde no está metido, hasta el tuétano, el comercio en las actividades humanas? Además, resulta chocante que algunos de los jugadores seleccionados -o todos-, de países de segunda o última fila, se ganen la vida como jugadores de equipos de países “desarrollados”. Esto último, sin duda, pone de manifiesto las ventajas de una realidad discutida, pero evidente, la globalización mundial. La Aldea, este mes, juega al fútbol, y, con resignación, los conjuntos eliminados retornan a sus países. Las sorpresas se suceden, ¿quién podría sospechar -entre los analfabetos fubolísticos-, que Ghana, país tercermundista donde los haya -gran proveedor de esclavos durante el comercio negrero del siglo XVII-, derrotara por un tajante 2-0 a la culta, pujante y “unión-europeizada” República Checa?. ¿A quién puede extrañar que la mayoría de los jugadores de la selección ghanesa lo sean, profesionalmente, de equipos europeos? El camerunés Samuel Eto´o, estrella del Barcelona FC, lo definió muy bien al ser fichado por el club catalán: “Vengo a correr como un “negro”, para vivir como un “blanco” (¡)

Es un hecho que la globalización ha ayudado a que el equilibrio de poderes entre los clubes con “posibles” sea una porfía de dinero. Más... ¿quién no se alegra de que personas capacitadas del tercer mundo se “sitúen” entre los mejor pagados del mundo desarrollado?... ¿no es esto, también, deseable para cualquier otra clase de preparación humana mientras persistan las actuales desigualdades en la Aldea? La mundialización del fútbol es patente, y se exhibe estos días en Alemania con todo el alarde la sociedad de la comunicación. ¿Pegas?... sin duda las hay –los países pobres no pueden retener a sus estrellas-. Pero, ¿en qué terreno no ocurre esto mismo?... recuérdense a los científicos, y su “rescate” por países generosos en el presupuesto de Investigación, por ejemplo.

Comentarios a esta columna: femiser@telefonica.net
 

Mujer castellana ejemplar

Mujer castellana ejemplar

Se llamaba  María Antonia Rodríguez y era de Rollán
(Salamanca).   Campesina alegre y sencilla, esta mujer
del pueblo escribía y recitaba poesías. Dulce  como
los poetas, tenía alma de apóstol. Con su esposo,
Agustín, compartía las tareas agrícolas para sacar
adelante a sus ocho hijos; su interés por educarlos
cristianamente, disolvía los obstáculos de las labores
agropecuarias, como se derrite la nieve con los rayos
del Sol.  Con juegos y cantares,  aquellos muchachos
revoltosos aprendían de su madre el catecismo,
mientras recogían  todos las gavillas o se divertían
dando vueltas en la parva con el trillo u ordeñando
las vacas.  Con  pedagogía alegre, les enseñaba la
madre  poetisa. Ante este ejemplo, ¿habrá padres que
puedan decir que no saben cómo hablar de Dios a sus
hijos? Me recordaba, María Antonia, a las madres
santas de la Historia (Mónica de Tagaste, madre de San
Agustín; Juana de Haza, castellana y madre de Santo
Domingo de Guzmán...), que se santificaron en el amor
a su marido y en la educación esmerada de sus retoños,
 que a ella le salieron alegres y entrañables. En su
entierro ( 23 de junio, festividad del Corazón de
Jesús, su devoción predilecta junto a la Eucaristía y
a la Virgen de Fátima) me embargó una profunda
emoción; no tanto, aunque también,  por decir adiós a
una amiga y madre de amigos, cuanto por tener la
impresión de que asistía a la despedida de una santa (
más que encomendar su alma a Dios, se me ocurrió
encomendarme yo a ella). El funeral fue impactante. La
razón me la dio una señora del pueblo: "teníamos que
venir: era una gran mujer y una gran familia".  La
conducción de féretro se convirtió en festiva
procesión:  se cantaba por el camino ( con himnos de
alegría, comenzó también su funeral). Con cinco hijos
consagrados, ¿no evoca esta familia a la de Santa
Teresita?  Juani (+) fue su primer fruto de santidad.
Los santos son muy distintos y sus formas de
santificación, diferentes; pero se parecen en que
acogen y abrazan la voluntad de Dios.  María Antonia
se distinguió por la formación cristiana que supo dar
a sus hijos (catecismo,  visita al Sagrario y a los
enfermos ), en  lo que participó, acaso sin saberlo,
Agustín, gran admirador de su esposa. Cuando los
padres se apoyan y admiran, ¿ no es verdad que sus
consejos y enseñazas se revisten de mayor autoridad?


Josefa Romo

Es ya una profesión de riesgo

Es ya una profesión de riesgo
La encuesta realizada por la Universidad Complutense de Madrid ha puesto de manifiesto la grave crisis de valores en la que se encuentra la educación en España. En este sentido no podemos olvidar que la escuela es el mecanismo fundamental de cohesión, en particular en sociedades heterogéneas y en rápido proceso de cambio. Si falla la socialización en los valores del respeto cívico y del comportamiento civilizado, nos podemos encontrar con una sorpresa desagradable: basta recordar lo sucedido hace pocos meses en la periferia de las ciudades francesas. Es imprescindible apoyar a los profesores (todo hay que decirlo, con demasiada frecuencia se encuentran solos) con medios pedagógicos y psicológicos, así como respaldar su labor para imponer el rigor académico y la disciplina cuando sea necesaria. La encuesta nombrada al inicio deja ver muchas deficiencias, y las administraciones públicas no deberían mirar para otro lado.
La docencia en determinados niveles y circunstancias es ya una profesión de riesgo, los profesionales de le educación son hoy los que más bajas laborales producen por motivos psicológicos, con el daño que ello supone para una sociedad abierta que necesita ciudadanos responsables, conscientes de que el respeto a los demás es la primera y más elemental norma de convivencia. Desgraciadamente no parece que con la LOE se vaya a afrontar este grave problema.
Valentín Abelenda Carrillo