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Madrid, martes 27 de junio: Velada por la Dignidad

Madrid, martes 27 de junio: Velada por la Dignidad
Sábado 24 de junio | Lucha contra el terrorismo

 

http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=2577

Lucha contra el terrorismo

Mientras ETA sigue atentando y extorsionando, Zapatero insiste en cumplir los plazos que les han puesto los asesinos y quiere anunciar este mismo mes el inicio de una negociación con terroristas como 'Txapote', el asesino de Miguel Ángel Blanco. El martes 27 de junio a las 20 h. haremos una ofrenda floral a las víctimas. Esa misma noche, desde las 24 h. y hasta las 8 de la mañana, habrá una vigilia contra la rendición ante ETA: pásate por la noche por el Paseo del Prado, ante el Museo Thyssen. ¡Te esperamos!
 Escribe a Zapatero y pídele que no claudique ante los terroristas de ETA
 Lista de entidades convocantes y que se adhieren a esta convocatoria
 Anuncios para difundir la convocatoria y pancartas de mano imprimibles
 Lista de víctimas mortales de la banda terrorista ETA, 1968-2003
 Más información en la web www.rosasblancas.org


HAZTEOIR.ORG .- Indiferente a los hechos, que indican que ETA no se arrepiente de nada y que ha seguido actuando durante la 'tregua', Zapatero insiste en cumplir los plazos que le ha puesto la banda asesina y quiere anunciar este mismo mes el inicio de una negociación con terroristas como 'Txapote', el asesino de Miguel Ángel Blanco. A tal fin, según todas las previsiones, comparecerá en el Congreso de los diputados el próximo miércoles 28 de junio.

Ante ello, Rosas Blancas por la Dignidad, la AVT y HazteOir.org han convocado una ofrenda floral a los caídos víctimas del terrorismo en España, que tendrá lugar este martes 27 de junio a las ocho de la tarde.

Esa misma noche, desde las 0:00 horas hasta las ocho de la mañana, habrá una 'Velada por la Dignidad' para reivindicar la memoria de las víctimas frente al desprecio del Gobierno.

Durante estos eventos habrá un libro de firmas para que los ciudadanos que nos acompañen puedan poner sus mensajes al Presidente del Gobierno en relación con la protesta. El libro será después entregado a José Luis Rodríguez Zapatero por los convocantes de esta movilización.

Esta nueva convocatoria está autorizada, y con ella queremos recordar la protesta expresada por más de un millón de ciudadanos el pasado día 10 en la Plaza de Colón de Madrid, y expresar nuestra perplejidad ante el hecho de que un Gobierno se dedique a obviar la actuación de una banda terrorista con la que está empeñada en abrir un proceso de negociación a toda costa, incluso a costa de los hechos, de la verdad y de la memoria y la dignidad de las víctimas.

 

Para más información:

Si no vas a poder asistir a la velada, puedes enviarle un email a Zapatero mediante el siguiente formulario, pidiéndole que no claudique ante los terroristas de ETA:

http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=2577

 

Nombre*

El olvido político de la familia corriente

El olvido político de la familia corriente

ABC
Agustín Domingo Moratalla(*)
26-06-2006

http://www.analisisdigital.com/Noticias/Noticia.asp?id=13124&idNodo=-7

En un reciente estudio sobre la familia española financiado por la Obra Social de una importante entidad financiera, el profesor Meil afirma que las investigaciones realizadas no se han centrado en las familias en crisis sino en las familias corrientes. Resulta que ahora, además de familias monoparentales, adoptivas, acogedoras, canguro, desfavorecidas o en situación de riesgo, descubrimos que existe la familia corriente. Ya iba siendo hora de que alguien concediera carta de naturaleza científica a la forma de convivencia más elemental y valiosa.

A partir de ahora, cuando los políticos se refieran a la familia ya no tendrán que tener reparos para hablar de las familias normales. Les bastará utilizar la expresión «familia corriente» y no tendrán que pedir perdón al auditorio porque no se están refiriendo a la «familia-como-Dios-manda», la «familia-de-toda-la-vida», la familia burguesa o simplemente la familia convencional. Ya no tenemos excusas para hablar de una manera políticamente correcta de la familia, incluso le podemos decir al Papa cuando nos visite que los legisladores de un estado aconfesional deben preocuparse por la familia corriente y no por la familia católica. Sin necesidad de precisar las formas de entender esta última, sería interesante aprovechar la visita de Benedicto XVI para pedir a nuestros políticos que se pongan las pilas en el tema de la familia corriente. Hasta ahora, las políticas familiares han sido subsidiarias de las políticas sociales, como si las políticas familiares fueran una parte de los servicios sociales generales. Así están organizadas las políticas de familia en todas las administraciones públicas, desde la central a la local, pasando por la autonómica. Los presupuestos para atender a las familias se aprueban dentro de los presupuestos de los llamados «asuntos sociales», «bienestar social» o «solidaridad social». Como además se trata de un servicio segregado y derivado de los antiguos servicios de beneficencia, entonces resulta que está a merced del presupuesto que haya para mayores, dependientes, jóvenes, voluntarios, transeúntes o discapacitados.

Uno de los resultados más evidentes de este planteamiento es la inexistencia de una política familiar que beneficie explícitamente a la familia corriente. Se trata de una forma de convivencia que, por muy protegida que esté en el artículo 39 de la CE, es casi irrelevante desde el punto de vista fiscal, urbanístico, económico, bancario, laboral y no digamos educativo. Resulta ridículo, por no decir esperpéntico, que en los sistemas de puntuación y baremación en los procesos de escolarización no se incluya la estabilidad familiar, la capacidad de un cónyuge para sacrificar su carrera profesional por los hijos o simplemente la capacidad de cuidar a personas dependientes del núcleo familiar.

La famosa paga de los cien euros a las madres trabajadoras o las iniciativas que se han tomado para facilitar la conciliación de la vida familiar y la laboral siguen respondiendo a una mentalidad individualista, consumista y laboralista donde lo importante no es el valor social de la familia corriente sino su capacidad adquisitiva, productiva y reproductiva. Es la mentalidad propia de los nuevos ricos, de los nuevos señoritos que han organizado su vida en términos de bienestar y consumo, creyéndose que todo tiene un precio, que todo se compra y se vende. Como si la familia corriente fuera simplemente un centro de servicios, un lugar donde sus miembros consumen seguridad, educación, sanidad o atención social porque han pagado el canon correspondiente.

Sin que nadie lo haya planificado, la familia corriente se ha convertido en la columna vertebral de la economía del conocimiento. A diferencia de las economías del bienestar organizadas en términos crematísticos y financieros, las economías del conocimiento están abiertas a las tendencias culturales y los sentimientos morales, por eso están llamadas a tomarse en serio los valores que representa la familia corriente. Y el valor central es una confianza que camina ayudada por el cuidado y la responsabilidad. Las políticas familiares están llamadas a dar un giro radical. No hay que tener miedo a sacar los servicios de familia de los servicios sociales. No hay que tener miedo a proponer la creación de un Ministerio de la Familia, una Consellería de la Familia o una Concejalía de la Familia. Y hay que hacerlo sin necesidad de pedir permiso a los «servicios sociales» o a los expertos en «bienestar social», porque son éstos los que de verdad dependen de la familia, y no al revés. Si han aumentado las necesidades en los «servicios sociales» es porque no se ha invertido lo suficiente en las familias corrientes, y no al revés.

No estaría de más que la nueva política familiar se organizara en términos de capacidades y se entendiera la familia corriente como el espacio privilegiado para la capacitación emocional, cognitiva y social de las personas. Esa sí sería una política preventiva ante las nuevas pobrezas que son el resultado del bienestar consumista, del dinero fácil, de la soledad, y -sobre todo- del descuido de la sensibilidad y el buen gusto. Para ello nuestros políticos deberían tener una concepción menos abstraída de la profesión política y pensar un poco más en las familias corrientes. Si las familias corrientes fueran el centro de atención en la política social, entonces aumentaría lo que en las ciencias sociales llamamos el capital social, es decir, la capacidad de establecer relaciones de confianza, de reciprocidad y de apoyo mutuo en una determinada comunidad. Con ello no estamos diciendo que la familia corriente sea la familia perfecta o la familia ideal, estamos llamando la atención para que a nuestros políticos no les suceda lo que le pasaba al maestro del cuento con su discípulo, que, mientras aquél le enseñaba a contemplar las estrellas para guiarse en la oscuridad de la noche, éste sólo se fijaba en el dedo del maestro.

(*) Profesor de Filosofía del Derecho, Moral y Política. Universidad de Valencia

El olvido político de la familia corriente

El olvido político de la familia corriente

ABC
Agustín Domingo Moratalla(*)
26-06-2006

http://www.analisisdigital.com/Noticias/Noticia.asp?id=13124&idNodo=-7

En un reciente estudio sobre la familia española financiado por la Obra Social de una importante entidad financiera, el profesor Meil afirma que las investigaciones realizadas no se han centrado en las familias en crisis sino en las familias corrientes. Resulta que ahora, además de familias monoparentales, adoptivas, acogedoras, canguro, desfavorecidas o en situación de riesgo, descubrimos que existe la familia corriente. Ya iba siendo hora de que alguien concediera carta de naturaleza científica a la forma de convivencia más elemental y valiosa.

A partir de ahora, cuando los políticos se refieran a la familia ya no tendrán que tener reparos para hablar de las familias normales. Les bastará utilizar la expresión «familia corriente» y no tendrán que pedir perdón al auditorio porque no se están refiriendo a la «familia-como-Dios-manda», la «familia-de-toda-la-vida», la familia burguesa o simplemente la familia convencional. Ya no tenemos excusas para hablar de una manera políticamente correcta de la familia, incluso le podemos decir al Papa cuando nos visite que los legisladores de un estado aconfesional deben preocuparse por la familia corriente y no por la familia católica. Sin necesidad de precisar las formas de entender esta última, sería interesante aprovechar la visita de Benedicto XVI para pedir a nuestros políticos que se pongan las pilas en el tema de la familia corriente. Hasta ahora, las políticas familiares han sido subsidiarias de las políticas sociales, como si las políticas familiares fueran una parte de los servicios sociales generales. Así están organizadas las políticas de familia en todas las administraciones públicas, desde la central a la local, pasando por la autonómica. Los presupuestos para atender a las familias se aprueban dentro de los presupuestos de los llamados «asuntos sociales», «bienestar social» o «solidaridad social». Como además se trata de un servicio segregado y derivado de los antiguos servicios de beneficencia, entonces resulta que está a merced del presupuesto que haya para mayores, dependientes, jóvenes, voluntarios, transeúntes o discapacitados.

Uno de los resultados más evidentes de este planteamiento es la inexistencia de una política familiar que beneficie explícitamente a la familia corriente. Se trata de una forma de convivencia que, por muy protegida que esté en el artículo 39 de la CE, es casi irrelevante desde el punto de vista fiscal, urbanístico, económico, bancario, laboral y no digamos educativo. Resulta ridículo, por no decir esperpéntico, que en los sistemas de puntuación y baremación en los procesos de escolarización no se incluya la estabilidad familiar, la capacidad de un cónyuge para sacrificar su carrera profesional por los hijos o simplemente la capacidad de cuidar a personas dependientes del núcleo familiar.

La famosa paga de los cien euros a las madres trabajadoras o las iniciativas que se han tomado para facilitar la conciliación de la vida familiar y la laboral siguen respondiendo a una mentalidad individualista, consumista y laboralista donde lo importante no es el valor social de la familia corriente sino su capacidad adquisitiva, productiva y reproductiva. Es la mentalidad propia de los nuevos ricos, de los nuevos señoritos que han organizado su vida en términos de bienestar y consumo, creyéndose que todo tiene un precio, que todo se compra y se vende. Como si la familia corriente fuera simplemente un centro de servicios, un lugar donde sus miembros consumen seguridad, educación, sanidad o atención social porque han pagado el canon correspondiente.

Sin que nadie lo haya planificado, la familia corriente se ha convertido en la columna vertebral de la economía del conocimiento. A diferencia de las economías del bienestar organizadas en términos crematísticos y financieros, las economías del conocimiento están abiertas a las tendencias culturales y los sentimientos morales, por eso están llamadas a tomarse en serio los valores que representa la familia corriente. Y el valor central es una confianza que camina ayudada por el cuidado y la responsabilidad. Las políticas familiares están llamadas a dar un giro radical. No hay que tener miedo a sacar los servicios de familia de los servicios sociales. No hay que tener miedo a proponer la creación de un Ministerio de la Familia, una Consellería de la Familia o una Concejalía de la Familia. Y hay que hacerlo sin necesidad de pedir permiso a los «servicios sociales» o a los expertos en «bienestar social», porque son éstos los que de verdad dependen de la familia, y no al revés. Si han aumentado las necesidades en los «servicios sociales» es porque no se ha invertido lo suficiente en las familias corrientes, y no al revés.

No estaría de más que la nueva política familiar se organizara en términos de capacidades y se entendiera la familia corriente como el espacio privilegiado para la capacitación emocional, cognitiva y social de las personas. Esa sí sería una política preventiva ante las nuevas pobrezas que son el resultado del bienestar consumista, del dinero fácil, de la soledad, y -sobre todo- del descuido de la sensibilidad y el buen gusto. Para ello nuestros políticos deberían tener una concepción menos abstraída de la profesión política y pensar un poco más en las familias corrientes. Si las familias corrientes fueran el centro de atención en la política social, entonces aumentaría lo que en las ciencias sociales llamamos el capital social, es decir, la capacidad de establecer relaciones de confianza, de reciprocidad y de apoyo mutuo en una determinada comunidad. Con ello no estamos diciendo que la familia corriente sea la familia perfecta o la familia ideal, estamos llamando la atención para que a nuestros políticos no les suceda lo que le pasaba al maestro del cuento con su discípulo, que, mientras aquél le enseñaba a contemplar las estrellas para guiarse en la oscuridad de la noche, éste sólo se fijaba en el dedo del maestro.

(*) Profesor de Filosofía del Derecho, Moral y Política. Universidad de Valencia

Eugenio Nasarre: la faceta más desconocida de un diputado con principios

Eugenio Nasarre: la faceta más desconocida de un diputado con principios
 
Lunes 26 de junio | Derechos humanos

http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=2585
 
 
El diputado popular, Eugenio Nasarre, es conocido por su defensa firme de los valores del humanismo cristiano, llegando a romper la disciplina de voto con su partido si fuera necesario. Lo que es menos conocido es su experiencia vital: su primer hijo, Mauro, nació con parálisis cerebral severa, un hecho que ha marcado su vida y la de su familia.


SEMANARIOALBA.COM .- “El protagonista principal de esta historia es mi hijo Maura y mi mujer; ella iba a empezar a prepararse oposiciones y optó por quedarse al cuidado de su hijo”. Así comienza el diputado popular Eugenio Nasarre, el relato de su experiencia vital. Una experiencia que -asegura- resultaría incomprensible fuera de su condición de cristiano.

“Nosotros vivíamos un cristianismos normal, pero este hecho nos ha acompañado nuestra vida matrimonial y familiar y lo hemos intentado vivir con una praxis cristiana”, asegura en un acto organizado por Familias para la Acogida. “Nos ha ayudado que ambos hayamos compartido esta visión común”, señala. “No es una experiencia heroica o ejemplar, sino normal, que a mi mujer y a mi nos ha enriquecido”, concluye.

El nacimiento de Mauro

La historia comienza en el parto. Eugenio no estaba presente porque según explica entonces se entendía como un acto propio de la madre. “Había que salvaguardar el pudor”. El parto de su primer hijo, Mauro, se complicó. Primero les dijeron que estaba en la incubadora. Después, el médico acudió “pálido” para informarles que su hijo sufría una lesión cerebral irreversible. “Más tarde nos enteramos que probablemente obedeció a una negligencia médica, pero nunca se nos pasó por la cabeza reclamar; en la relación médico-paciente el paciente debe depositar la confianza en el médico”.

Nasarre recuerda la mujer que reclamó a un médico por no haber abortado a su hijo deficiente. “Una buena muestra de la degradación moral de nuestra sociedad”, sentencia.

La reacción ante el nacimiento de un hijo con parálisis cerebral

“Los médicos tenemos una grave responsabilidad; desde el diagnóstico prenatal debemos de tener el valor para ser lo menos dramáticos e invasivos posible, creando la afinidad y diálogo para que los padres acepten al hijo discapacitado y sigan adelante con su vida”, señala el Dr. Paolo Arosio, responsable de la asociación italiana Familias de Giovanni de familias con hijos discapacitados. “No sabemos dónde nos va a llevar esta historia de la asociación, pero es útil para nosotros y para nuestros hijos; juntos, vivimos mejor”.

“La primera reacción es shock, te sientes confuso y deprimido”, explica Arosio. “En esta fase de desesperación se acumulan pensamientos confusos de abandono del hijo”, añade.

Rechazo de la lástima

La ayuda “se agradece y conforta”, apunta Nasarre. Pero cuando se convierte en compasión o lástima, se convierte en una “carga insoportable”. “Parece como si la felicidad consistiera en liberarse de esa carga que supuestamente genera infelicidad”, señala. “Por eso nosotros lo hemos rechazado crecientemente y los hermanos de Mauro, también la rechazaban”. “Se respira juicios y prejuicios sobre nuestros hijos que hay que superar”, apunta el Dr. Arosio.

Según Nasarre, es posible otra perspectiva alternativa a la compasión y la lástima: “la aceptación de ese ser humano tal cual es; esa es la clave”. Es descubrimiento vital de esa dignidad -señala el diputado popular- es una experiencia que enriquece. Este es el testimonio de los padres, pero también de los hermanos. “Mauro siempre fue el benjamín para sus hermanos”, señala con cariño. Por cierto que Nasarre se permite también un consejo educativo: “Lo mejor, es el hermano, es insustituible por cualquier otra cosa”.

"Todo se convertía en una búsqueda de la sonrisa de Mauro"

Tras el shock, llega la racionalización. “Tu libertad está llamada a actuar, a acoger a tu hijo”, señala el Dr. Arosio. Lo que no cabe –explica el responsable de Familias de Giovanni de hijos con discapacidad- es evitar la pregunta, “arrastrarse como si nada hubiera pasado, olvidarnos de nuestra realidad, de nosotros y por tanto de nuestro hijo”. La pregunta de ‘¿por qué a mi’? resulta pues obligatoria en esta primera fase. “Ninguno pensamos que nos vaya a ocurrir a nosotros y no debemos de censurar nuestro deseo de felicidad”, concluye el Dr. Arosio.

La aceptación, sin embargo, debe de ser no sólo intelectual, sino también vital, “del afecto y la comunicación”, apunta Nasarre. “Pasábamos largos ratos con él y el niño iba incorporando la relación; de vez en cuando sonreía y todo se convertía en una búsqueda de la sonrisa de Mauro”, señala con la nostalgia del hijo que falta.

Renuncia

La aceptación también pasa por la renuncia, porque como es lógico, la discapacidad afecta a toda la familia. “Algunos lo ven como un sacrificio, pero nosotros lo vemos como una ayuda para jerarquizar, distinguir lo importante de lo secundario”. Para Nasarre, esas renuncias “no sólo las fuimos asumiendo, sino apreciando”.

Sin embargo, reconoce que atender a un enfermo supone un “plus de carga y fatiga” y lamenta haber encontrado apoyos insuficientes, “quizás por el miedo por la impericia, porque hay que saber ayudar”. En todo caso, recuerda que la ayuda enriquece a quien la da y es bien recibida por los familiares cuidadores del enfermo. En este sentido, el Dr. Arosio, defiende la sociedad exija a las autoridades públicas una mayor implicación “una intervención justa”.

Fracaso

Esta es la experiencia de la familia Nasarre. Una experiencia enriquecedora que parte de la aceptación de su hijo enfermo y de las renuncias que pudieran producirse. Esta es la clave del éxito. Pero también del fracaso. El diputado popular afirma conocer muchas familias fracasadas: “El rechazo, la no aceptación, lleva a situaciones dramáticas; en un caso que conozco, la madre desapareció, algunos matrimonios se rompen por considerarlo una carga insoportable”. “Un hijo con discapacidad o afianza o destruye el matrimonio”, concluye Arosio.

La segunda causa del fracaso, según Nasarre, es la búsqueda de responsables: Dios que me envía un castigo injusto, el médico que actuó negligentemente, el Estado que no ayuda suficientemente. Además, añade Nasarre, también cabe la aceptación con amargura. “Se acepta como un deber, pero como una situación injusta”, explica

El ‘tránsito’

Por último, hay que saber asumir la muerte, explica Nasarre, que termina su relato con las palabras que pronunció durante el funeral de Mauro, a los 23 años de edad. “Debemos mucho a este ser indigente; él nos ha enseñado que el sufrimiento es la vida misma y ahora, nos sentimos desvalidos sin Mauro”. Sin palabras.
 

Educación Ojo a los datos (Andalucía):

Ojo a los datos (Andalucía):

                                              

LA HORA:

09:45h del domingo día 25 de Junio en COPE Granada. Tertulia informativa sobre la Concentración del día 28 de Junio a las 10:00h en la puerta de la Delegación de Educación. Escúchanos por favor y difúndelo.

Está pendiente: Otros medios de comunicación NACIONALES.

 COSTES de la Enseñanza:

-Coste de una plaza escolar en la Enseñanza Pública: 3.500 euros.

-Coste de una plaza escolar en la Enseñanza Concertada: 1.800 euros.

Nota: No se incluye en el coste de la Enseñanza Concertada los gastos de construcción, solares, etc, etc…. CENTROS CONCERTADOS Y PÚBLICOS:Los porcentajes según la misma Consejería de Educación (datos 2006):ü      Centros públicos: 3708ü      Centros concertados: 586ü      Profesores E. pública: 90101ü      Profesores E. concertada: 15596 ALUMNOS EN E. PÚBLICA-CONCERTADA-PRIVADA
  • Alumnos en la E. concertada: 16%
  • Alumnos en la E. pública: 78,7%
  • Alumnos en la E. privada: 5,3%
"Informe del estado y situación del Sistema Educativo en Andalucía" publicado por la Junta de Andalucía en 2005 y referido al curso 2002-03.   No aceptamos que se enfrente a la Enseñanza Pública contra la Enseñanza Concertada, constituyen ambas una oferta para elegir en LIBERTAD en la inmensa mayoría del mundo CIVILIZADO. Estos datos te sorprenderán y te responderán muchas cosas. Son desconocidos para la inmensa mayoría de los padres. 

No debemos olvidarnos, que los que más sufren son los más débiles: nuestros hijos. Se adjuntan algunos informes médicos entregados por los padres y protegidos con los datos ocultos.

 

NECESITAMOS TU COLABORACIÓN DIFUNDIENDO.

 

MUCHAS GRACIAS.

Granada Último esfuerzo en PRO DE LA ENSEÑANZA CONCERTADA

Último esfuerzo en PRO DE LA ENSEÑANZA CONCERTADA

Estimados todos:
Esta mañana (26-6-06) se ha celebrado la rueda de prensa en el salón de actos de la Asociación de la Prensa de Granada. Estamos satisfechos de los resultados, pues han asistido varias radios, varios periódicos y una televisión. La causa que nos une es justa y tenemos que hacer todos un último esfuerzo para que la concentración sea un éxito. La enseñanza concertada no es un favor que nos hace el Estado, sino un derecho. Este derecho está cada vez más amenazado, por lo que tenemos que defenderlo. La escolarización en una sociedad democrática pasa por una oferta plural en la que los padres puedan elegir, ya que de lo contrario el Estado totalitario se aprovecha de una obligación que impone por ley para moldear ciudadanos a su antojo.  1.  Falta o nula libertad de educación(artículo 27 de la Constitución)800 familias no podrán escolarizar a sus hijos en el centro elegido.

2.  Se pretende limitar el derecho a elegir. Los recortes a este derecho de los padres se concretan en la no concertación de aulas en centros con una fuerte demanda y con el cierre de otras.

3. Expulsión de sus centros a niños de educación infantil por una normativa injusta.

3.  Exclusión sistemática en las convocatorias públicas de la Consejería de Educación de alumnos, padres y profesores de la enseñanza concertada (Estancias en el extranjero para perfeccionamiento de idiomas, convocatorias para realización de prácticas de formación profesional en empresas, programas de formación del profesorado…).4. Discriminación del profesorado de la concertada.

Los convocantes proponemos:

  • Volver a iniciar la campaña de SMS
  • Iniciar una campaña de correo electrónico
  • Imprimir la octavilla adjunta y repartirla por el barrio, a los amigos, etc.
  • Hacer un esfuerzo por asistir y que nuestros amigos y conocidos acudan, pues nos afecta a todos
  • Imprimiendo etiquetas adhesivas para repartir entre los asistentes con una de las siguientes leyendas: "Libertad de enseñanza"  "No a la discriminación de la concertada" "Derecho a elegir"
CONCENTRACIÓN ANTE LA DELEGACIÓN DE EDUCACIÓN
DÍA 28- 10:00 HORAS
ACUDE

 

Entidades católicas y políticos piden más protección para familias españolas

Entidades católicas y políticos piden más protección para familias españolas VALENCIA, 25 Jun. 06 (ACI).-Entidades católicas y políticos reunidos en Valencia reclamaron al gobierno la incorporación de la perspectiva familiar en las políticas públicas, así como una mayor protección jurídica para la familia, entendida como bien social y base del futuro.

Según informó la agencia Efe, la llamada "Declaración de Valencia por la familia, patrimonio de la humanidad" recoge las reflexiones de diversas instituciones firmantes que participaron en un encuentro organizado por la Universidad Cardenal Herrera-CEU, la Fundació Vives y la Fundación Tomás Moro.

Con el título "La familia, base del futuro", los firmantes reconocen dificultades como compatibilizar la vida profesional y laboral, la de decidir sobre la maternidad o elegir la educación de los hijos.

En el documento, se comprometen a impulsar iniciativas para que la familia sea considerada como patrimonio de la humanidad, y consideran "imprescindible" la incorporación de la perspectiva de familia en todas las políticas públicas, dada la "grave insuficiencia" que se ha constatado en el pasado.

Según explicó el diputado nacional del Partido Popular, Eugenio Nasarre, los firmantes instan a las instituciones públicas a reforzar jurídicamente la familia y el matrimonio, "como compromiso libre del hombre y la mujer que funda la familia" que "no es equiparable al resto de formas de convivencia basadas en la afectividad".

Murmuración, mal negocio (I)

Murmuración, mal negocio (I)

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=5975

Hay personas que si no están hablando mal de algo o de alguien dan la sensación de ser mudos o estar muertos.

Por murmuración entenderemos aquí la conversación un poco denigrante, en voz baja , en ausencia del sujeto denigrado y con un tanto de regodeo o recochineo sobre el ausente . Se corroe la buena fama de personas o cosas, sin razones y con cierta mala voluntad sobre ellas. La murmuración tiene muchos nombres: maledicencia , trapisonda, enredos, chismes, calumnias, despellejar, poner como hoja de perejil,… todas ellas son primas entre si y de la mentira y el engaño.

Generalmente, la murmuración no produce graves daños; pero en ocasiones puede causar verdaderas tragedias. Extender las ideas de que : “Me han dicho que tal empresa está arruinada… Me acabo de enterar que la mujer de X se entiende con Y… Se de buena tinta que Z le está robando a su empresa,…” y otras análogas, sin pruebas de ningún tipo, pueden causar por desprestigio la ruina de esa empresa, que X se separe de su esposa o que Z sea expulsado de su empresa sin que los afectados sepan ni por qué.

¿ Por qué se murmura? Por envidia, por odio, por intereses, por vanidad,…Es muy corriente que cuando varias personas empiezan a hablar mal de alguien, este alguien no importe a ninguno ni un comino. Solo les importa el propio YO a cada uno. Si decimos que Fulano es feo, torpe, necio, pobre,…en el fondo estamos dando a entender que nosotros somos guapos, ágiles, inteligentes y ricos. Algo que nos alegra y llena de satisfacción. Con frecuencia, la causa es un complejo de inferioridad, adobado con la cobardía de quien es incapaz de dar la cara.

En la costumbre de murmurar interviene en buena medida la aquiescencia de quienes les escuchan y jalean con agrado por miedo a ir contracorriente. A Jesús le condenaron los mismos que unas horas antes le aclamaban. Bastó que una mayoría pidiese la muerte de Cristo para que, incapaces de oponerse, gritaran como “todos” : ¡Crucifícale! ¡Crucifícale!

De vez en cuando surge una de esas personas a quienes desagrada el trapicheo y termina encarándose con el chismoso. Resultado: se expone a perder las amistades con él o , si no lo hace, se convertirá en un cómplice. Mal embrollo moral “tío”. Todas las cosas se pueden decir sin empeorar las situaciones, pero cuando hay algo que decir, ¡ se dice claramente y sin pamplinas!. Y si hay que perder a ciertos amigos, no perderíamos gran cosa. Hay una forma de quedar siempre mal ante los demás: andar con subterfugios y medias tintas.

Cuando iniciamos ciertos comentarios, sin importancia aparente ¿Sabemos el daño y los perjuicios que podemos ocasionar? La mentira tiene muchas facetas: reticencia, cabildeo, murmuración... Pero es siempre arma de cobardes. Son los mismo que tras despellejar a Don Fulano corren a decirle: Oye se dice por ahí que tu…Te lo digo para que estés sobre aviso. Al final todo termina sabiéndose, pero ¿y mientras tanto? Pues ese final puede tardar años y los perjuicios familiares, sociales y económicos pueden ser irreversibles

¿Y que puede hacer el ofendido? Más bien poco, pues suele ser el último que se entera de lo que se dice y de quien lo dice. Y si se entera, carecerá de pruebas para ir a juicio. Si además es un alma noble, de prestigio y con autoridad habrá encontrado una dura cruz que sobrellevar. Es el momento de recurrir a Cristo, el único amigo que nunca falla.

¡Ay, esos medios de comunicación! Vendidos al poder político, empresarial o social a los que sirven contra sus rivales a base de susurraciones, murmuraciones, trapisondas, enredos, chismes, cuentos, insidias, calumnias,…, envileciéndose hasta grados animalescos. No hay que preocuparse, como son muy listos : Todo lo justificarán muy bien y en todos los casos.