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Mirador V

Debate sobre el estado de la Nación Everybody bonsai

Debate sobre el estado de la Nación   Everybody bonsai
Juan Carlos Girauta
“ No saldrá el socialismo español de su última seña de identidad (entre otras razones, porque la comparte con sus aliados nacionalistas, para quienes es rasgo definitorio): la identificación del enemigo interno, la afirmación por contraste con él. ”

 

Si el PP aún no ha sido expulsado de la vida pública, si la principal denuncia de Rajoy en el debate sobre el estado de la nación todavía no describe una realidad, es porque el PP no se ha dejado y porque Rajoy se adelanta a denunciarlo. La política española de los últimos años ha girado en torno a los designios, deseos y estrategias de los terroristas –a quien Rodríguez y la cuadrilla Bardem han convertido en heraldos de la paz– y a la paralela y sincronizada ofensiva de la clase política catalana en su carrera contra la realidad y contra la sociedad que debiera representar.

Con todos los frentes internos abiertos y con varios incendios devastadores en Hispanoamérica, en la relación bilateral con EEUU y en la Unión Europea, la fuerza aparente del gobierno Rodríguez, así como el pesimismo que se ha apoderado de la oposición, no nacen de ninguna especial posición de ventaja. La solidez de un gobierno que se lanza al cambio de régimen sin contar siquiera con mayoría absoluta se basa en las infinitas tragaderas y en la inconmensurable inconsciencia de consentir, canalizar, y aun espolear, los planes destructivos de pequeñas formaciones políticas territoriales que han hecho de la subasta, remate y liquidación del Estado su razón de ser.

Tanto se ha adentrado Rodríguez en su viaje al fondo de la nada que ya ni siquiera es consciente de la sensación que ha causado a sus diputados del PSC la abierta atribución del futuro gobierno de Cataluña a CiU. Confieso que me ha llevado a la carcajada esa desatención olímpica hacia Maragall, el mismo hombre que antaño, crecidísimo, se permitía recomendarle al flamante líder del PSOE, ante el sonrojo de la audiencia mitinera: ¡Zapatero, a tus zapatos! De tanta prepotencia maragaliana, ¿qué se hizo?

El último aliado que le faltaba al frente anti PP era el presidente del Congreso, y ya se ha presentado. No en la persona de Marín, retratado con profusión desde que ocupa su cargo, sino en la estricta figura institucional del máximo moderador, que se permite opinar sobre contenidos políticos mientras le hace la guerra de nervios al jefe de la oposición a cuenta del cronómetro, concentrando en sus irritantes manías la atención de un debate crucial.

En fin, la gran aportación del presidente del gobierno al principal encuentro político del año ha sido recordar que Alianza Popular no se sumó al consenso estatutario catalán en 1979. A continuación, el depositario de las siglas del guerracivilismo, el paladín de la memoria histórica hemipléjica, el rostro del sectarismo, se ha congratulado por la moderación de la derecha española desde la Transición. No saldrá el socialismo español de su última seña de identidad (entre otras razones, porque la comparte con sus aliados nacionalistas, para quienes es rasgo definitorio): la identificación del enemigo interno, la afirmación por contraste con él, la apropiación del Estado. Esto ya es una democracia de juguete, una miniatura de Estado de Derecho, un bonsái.

Debate sobre el estado de la Nación

Debate sobre el estado de la Nación

El totalitarismo de Zapatero
Agapito Maestre

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_31762.html

Rajoy se ha cansado de decir que Zapatero no tiene proyecto político. Se equivoca. Zapatero no tiene proyecto democrático, pero tiene, sin duda alguna, un terrible proyecto político, que lleva, por desgracia para los españoles, dos años funcionando con la colaboración de los nacionalistas y de ETA. Rajoy aún no se ha enterado de que Zapatero es el ejecutor de un diseño político totalitario de nuevo cuño, que cuenta ya con la colaboración de los terroristas de ETA. Mientras que no se percate de tal asunto, sus respuestas políticas no pasaran de las buenas intenciones democráticas. No es suficiente. Aquí estamos tratando con gente que está rompiendo la columna vertebral de la democracia. El sentido dictatorial de la política de Zapatero ha quedado claro y diáfano en su discurso sobre el estado de la Nación. Después de dejar sentado que no hablaría de ETA, o peor, que no hablaríande ETA, algo terrible para los intereses democráticos del PP, su mensaje fue sencillo: España puede funcionar sin oposición. El PSOE puede dirigir este país sin tener en cuenta para nada al PP. Más aún, el Gobierno no aceptará nada que venga de las filas del PP.

Día triste fue el del debate del estado de la Nación, entre otras razones, porque se hurtó a la ciudadanía la discusión del principal problema: la destrucción de la democracia a través de la negociación con ETA y la reforma de los Estatutos. Si a eso se le suma que Rajoy fue remiso y breve ante las maniobras de Zapatero para no explicar la negociación con ETA, es para sentir nostalgia de la genuina política, la democrática.

Zapatero demostró en sus intervenciones que no sólo pretende ocupar todo el espacio político, sino todo el tiempo de la discusión. Zapatero habló sin límite ni medida, habló por hablar hasta hacer fracasar la base de la genuina vida política: el sano sentido común. Es más que un sectario, representa la quintaesencia del nuevo político revolucionario. Estamos ante un totalitario postmoderno. Se trata simple y llanamente de reducir las reglas de la democracia a lo que se le antoje en cada momento. Si por la tarde Zapatero ocupó, o mejor, destrozó sencillamente el tiempo, por la mañana casi lo consumió en contarnos las medidas populistas (becas, subvenciones, bagatelas...) que ha adoptado, o adoptará, su Gobierno para que la población no se interese por la política. Una lectura premiosa de cifras y datos destinada a reducir la política, la vida democrática de España, a llenar la barriga de los insatisfechos fue la esencia del discurso de Zapatero. Ahí está sintetizada la concepción política del socialismo español. Es una versión singular de la política franquista. Todo es bueno menos aceptar que exista la oposición. Todo es admisible para Zapatero, para el Gobierno socialista, excepto aceptar que hay una opción política diferente, que representa a la mitad de la población, con la que es posible pactar. La oposición para Zapatero es un adorno. Él y los nacionalistas se bastan para determinar el presente y el futuro de España. La oposición, pues, tiene que tragar lo que impone el socialismo o a la caverna.

Además, por si no hubiera quedado claro que su objetivo es ocupar todo el espacio político, insistió con desfachatez revolucionaria, o sea antidemocrática, en que son necesarias "nuevas reglas institucionales". La vida política concebida como la posibilidad de alcanzar acuerdos, consensos y compromisos, con la oposición, o sea, con el PP para resolver problemas, ha sido definitivamente asesinada por Zapatero.

Por desgracia, el precio político pagado por Zapatero en su discurso fue mínimo: simular que entrega el gobierno de Cataluña a CiU, después de sacarle los colores a Piqué...

Lo dicho, Zapatero no es un político sectario, sino un revolucionario, que exige otro tipo de oposición más contundente y decidida.

Ética para una realidad ardua

Ética para una realidad ardua
Luis Sánchez de Movellán de la Riva
Doctor en Derecho
Profesor en la USP-CEU

http://www.analisisdigital.com/Noticias/Noticia.asp?id=12289&idNodo=-5

La creencia más arraigada en el sentir de los griegos consistía en afirmar que el hombre es un “animal político” por naturaleza. Ser político constituye una dimensión esencial en el rasgo específico del ser humano, así que el hombre desarraigado de la política no puede alcanzar un nivel de vida auténticamente humano.

En el sentido aristotélico, el hombre, como ser político, implica dos dimensiones fundamentales: primera, porque se agrupa y vive en comunidad, lo que significa que los seres humanos somos deficientes, incapaces de subsanar, por nosotros mismos, nuestras propias necesidades. Su vida en comunidad es de orden superior, porque el hombre posee lenguaje, se comunica, dialoga, resuelve los conflictos y también los provoca. Caracterizar al hombre como zoon politikón es situarlo en la comunidad, pero no en cualquier comunidad, sino en la comunidad política, esto es: la familia que asocia a un número de individuos, la aldea donde comparten grupos de familias, y la polis, donde los ciudadanos viven estrictamente como tales y alcanzan su plenitud en y gracias a la propia comunidad.

Ahora, para continuar desarrollando la connotación sobre la polis griega, llegamos a la segunda dimensión fundamental en la política aristotélica: el hombre es un animal político porque vive, siente y ama la polis, como comunidad política y como ciudad dotada de soberanía. Ciudad sólo tiene sentido como convivencia, como vínculos que se estrechan entre los ciudadanos, como así lo afirmó Aristóteles: “La forma suprema de comunidad, la que abarca a todas las otras, es la polis, es decir, la comunidad política”. A la polis la conforma la estructura de la politeia o conjunto de ciudadanos, entendidos éstos como el cuerpo vivo, que participan activamente en la vida política de la ciudad, en los asuntos del gobierno.

Nos dice Xavier Zubiri que “el hombre es un animal de realidades”, y como todo viviente tiene su locus y su situs. Se encuentra entre las cosas, está colocado “entre” ellas, pero también situado “frente” a ellas. Ahora bien, al estar entre y frente a las cosas, tiene que habérselas no sólo con las cosas, sino consigo mismo, siendo ello lo que denomina Zubiri la habitud.

La vida humana es vivencial, movimiento vital, es una acción permanente, una sustantividad. En este sentido, asumir la realidad es una manera de realizarnos, de autoposeernos en todo cuanto hacemos y vivenciamos. La mayor preocupación del hombre debería ser la propia vida, el vivir como naturaleza misma, como libertad, como máscara que acepta y representa la vida que le ha tocado en suerte.

El hombre, como ser político, tiene que estar inmerso en una comunidad, en una sociedad. De ninguna manera puede renunciar a ella. Tiene que luchar por el beneficio propio y el de su polis. Reír, soñar, disfrutar, gozar, amar la polis como se ama a sí mismo.

La propuesta que hacemos es poner en práctica una ética racional, reflexiva, mediante la cual solucionemos los problemas y conflictos por la vía del diálogo, la concertación, el discurso racional, llevando como valor implícito el de la igualdad, ya que al que se le demuestra racionalmente se le trata como un igual y la relación entre quienes están en un proceso de demostración es una relación entre iguales.

Hablamos de una ética hoy porque la historia nos ha demostrado que en aquellos momentos de desasosiego, incertidumbre, confusión, caos..., los pueblos y las comunidades parecen esperar respuestas y propuestas que los salven del naufragio y la hecatombe. Vivimos tiempos violentos, nihilismos desazonantes, desnortamientos desgarradores y angustia colectiva, pero queda la esperanza de una vida mejor.

La ética es un saber que orienta racionalmente al ser humano durante toda la vida. Y antes de universalizarse se tiene que individualizar: es de cada uno de nosotros. Mediante el recto actuar, el ser humano puede lograr en su espacio donde vive, la felicidad que siempre se buscó en la antigua Grecia. Si se actúa bien, los efectos son buenos; si se actúa mal, los efectos serán malos.

Somos racionales, sujetos que hablamos, pensamos. Por lo tanto, tenemos también la capacidad de dialogar, establecer consensos, compromisos, donde la acción comunicativa sea la norma para saber que el otro no me engaña ni yo tampoco pretendo engañarlo con mi discurso. Hay que evitar a toda costa aquello que expresara Epicuro, hace ya veintitrés siglos: “Si Dios prestara oídos a las súplicas de los hombres, perecerían, porque de continuo piden muchos males los unos contra los otros”.

Peleas por la herencia

Peleas por la herencia

Fuente: Catholic.net
Autor: P. Fernando Pascual

Es triste cuando llegan ante el juez hermanos o familiares que están peleados por la herencia. Murió el abuelo o el padre, dejó algo o mucho a sus hijos, nietos y familiares. La muerte del ser querido, que podría convertirse en un momento de unidad de quienes participan de la misma sangre, marca el inicio de un calvario de enfrentamientos, acusaciones, rabias, por un puñado de dinero, por un edificio o unas tierras, por cosas materiales que duran lo poco que puede durar una vida.

No es fácil evitar estos problemas. Si la herencia toca a varias personas, basta con que una de ellas tome una actitud ambiciosa o de desprecio hacia los demás para que empiece la tormenta. El dicho “si uno no quiere, dos no riñen”, vale siempre, pero resulta más difícil de aplicar cuando se trata de muchas personas, cuando es herida la justicia y el cariño en la vida de una familia.

Los argumentos en este tipo de conflictos son muy válidos. “El abuelo quería esto, no lo que tú dices”. “El testamento no está claro, pero en justicia habría que incluir a este hermano que vive lejos”. “Yo fui el único que cuidé de mamá mientras estaba enferma y vosotros no hicisteis nada, ni siquiera mandasteis un poco de dinero”. “¿Cómo te atreves, después de más de 30 años de vivir alejado completamente de papá, a pedir ahora tu parte en la herencia?” La lista podría multiplicarse, pues las situaciones son muy variadas.

Cuando el conflicto explota, la rabia, tal vez el odio, penetra en los corazones. Unos hermanos que parecían unidos ahora se acusan mutuamente. Los primos, que no solían litigar, ahora no pueden ni hablarse. Un hijo incluso llega a pensar que su padre es muy avaro porque no quiere dejar nada de dinero a los otros familiares.

Hay casos en los que, de verdad, uno tiene todo el derecho del mundo para reclamar su parte en la herencia. Por respeto al difunto, por el bien de su familia (en no pocas ocasiones muy necesitada de una buena ayuda económica). En esos casos, y ante algún pariente realmente injusto, a veces no queda más remedio que llegar a recurrir a un tribunal para pedir aquella solución que respete la verdad, que promueva la justicia. En estos casos, sin embargo, aunque parezca difícil, uno puede hacer el esfuerzo por superar rencores, por distinguir entre el momento de los jueces y el de la vida familiar y el respeto a las personas. También a quien no lo merecería: sigue siendo de la misma familia, comparte la misma sangre.

El dinero tiene su importancia. A veces es determinante para superar una crisis familiar, para pagar una deuda, para cubrir los gastos de la carrera de un hijo, para que la hija pueda, por fin, tener una casa propia. Pero sería triste que por culpa del dinero se perdiesen otros valores, como la unidad de los hermanos, hijos y nietos, la serenidad del corazón, el desprendimiento de lo material, el amor que nos hace pensar antes en los demás que en uno mismo.

Como dijimos, muchos llevan el conflico los jueces. Desde el tribunal, es triste ver cómo dos o más hermanos se denuncian y llegan a enfrentarse duramente por cuestiones económicas; ver cómo luchan entre sí, cómo son manejados a veces por abogados poco honestos, cómo llegan a mirarse con odio feroz, con rabia “fratricida”.

Un joven abogado que tenía que afrontar este tipo de situaciones tomó una decisión radical: nunca pelearse con sus propios hermanos por problemas de dinero. Ceder no es fácil cuando uno ve que, en justicia, no consigue la parte de la herencia que le correspondería. Pero pueden darse ocasiones en que, a pesar de tener toda la razón, uno ceda por un bien mayor: la armonía y la unidad de la familia.

Quizá este pueda ser el mejor homenaje que podamos ofrecer al familiar difunto. Fue él quien, por designio de Dios, nos acogió en la vida, buscó unirnos como familia, trabajó por nuestro mantenimiento. Ahora nos deja una herencia para afrontar el futuro con algo más de holgura. Aunque, quizá, no me toque la parte que merezco, o renuncie a ella por lograr algo mucho más grande. También es hermoso ese futuro ganado a través de un sacrificio difícil, pero ofrecido por amor a la familia, por conservar limpio el corazón para amar, a fondo, sin rencores, a los míos.

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Comentarios al autor: P. Fernando Pacual

¿Sabía Vd que...

¿Sabía Vd que...



 ... el Código da Vinci ha sido desacreditado por historiadores, literatos y críticos por falsear la historia y por su mala calidad literaria y filmográfica?  ... la afirmación de que Jesús se casó con María Magdalena es  históricamente falsa, y además blasfema? ¿Y que el Santo Grial existe de verdad y está en la Catedral de Valencia? ... que sobre la vida de Cristo y el Nuevo Testamento hay más datos históricos y más fiables que sobre cualquier otro acontecimiento de su época o anterior? ¿Que hay 5.000 copias primitivas de los Evangelios, y el 99,5% coinciden entre ellos? ... que no es verdad que la Iglesia primitiva dudase de la divinidad de Cristo? La herejía arriana del s. IV, que decía que Jesús no era Dios, fue rechazada en el Concilio de Nicea por votación de 297 obispos contra 3. … que el CdV no tiene trama, pues su pseudo-argumento no es más que el recipiente para el veneno que destila contra la Iglesia? ¿Y que con esta obra calumniosa intentan incitar al odio religioso contra la Iglesia, lo cual es anticonstitucional?  ... que la Historia y la sangre de millones de mártires confirman que Cristo murió y resucitó? ¿Y que los científicos que estudiaron la Sábana afirman que es una prueba de su Resurrección? ... que el CdV está hecho exclusivamente para atacar a los católicos y que es una maniobra de los enemigos de la Iglesia (la masonería) para calumniarnos y sembrar la confusión entre los ignorantes?  ... que al participar en esta insidia está Vd. despreciando el sacrificio de Cristo y la sangre de los mártires?  CONCLUSIÓN: VÁYASE A VER OTRA PELÍCULA  PARTE DE ATRÁS: LO QUE ESTÁ ANUNCIADO (desde hace 2000 años): - "Como hubo falsos profetas en el pueblo, también entre vosotros habrá falsos maestros que promoverán sectas perniciosas. Negarán al Señor que los rescató y atraerán sobre sí una ruina inminente. Otros muchos se sumarán a sus desvergüenzas, y por su culpa será difamado el camino de la verdad. En su codicia querrán traficar con vosotros a base de palabras engañosas. Pero hace tiempo que está decretada su condena y a punto de activarse su perdición…" 2ª carta de S. Pedro, cap. 2  - "El Espíritu dice expresamente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de su fe y prestarán oído a espíritus seductores y doctrinas diabólicas. Esta será la obra de impostores hipócritas de conciencia insensible…" 1ª Carta de S. Pablo a Timoteo, cap. 4 - "Predica la Palabra, insta a tiempo y a destiempo, corrige, reprende y exhorta usando la paciencia y la doctrina. Pues llegará el tiempo en que los hombres no soportarán la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de multitud de maestros que les dirán lo que quieren oír; apartarán los oídos de la verdad y se volverán a las fábulas." 2 Timoteo: 4: 2-5 - "…Porque sabemos que Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que los arrojó a las cavernas tenebrosas del abismo y allí los retiene para el juicio… No libró de la destrucción a Sodoma y Gomorra sino que las redujo a cenizas… libró en cambio al justo Lot, que abrumado por la conducta lujuriosa de aquellos disolutos, sentía torturado día tras día su buen espíritu por las perversas acciones que oía y veía. Y es que el Señor sabe librar de la prueba a los que viven religiosamente y reservar a los inicuos para castigarlos el día del juicio; sobre todo a los que corren en pos de sucios y desordenados apetitos y a los que desprecian la autoridad de Dios."  2 Pedro 2 - "Atrevidos y arrogantes, no tienen recato en denigrar a los seres gloriosos… son como animales irracionales, destinados por su naturaleza a ser cazados y degollados. Injurian lo que desconocen y como bestias perecerán." 2 Pedro 2: 7-13 

Reacción frente al Códgo Da Vinci: De juzgado de guardia"

Reacción frente al Códgo Da Vinci: De juzgado de guardia"

Ayer hemos estado repartiendo folletos (que adjunto) a la entrada de uno de los cines donde se estrenaba la película de El Código da Vinci y hemos salido asqueadas. Es una blasfemia gravísima y una calumnia potentísima. Nos han invitado (y retado), los de la sala cinematográfica, a ver la película "antes de criticarla", y hemos entrado. Al rato me he tenido que salir, tras hora y media de calvario, al oir que el Santo Grial era el útero de María Magdalena, con la que Jesús había tenido una hija !!! Y que los cristianos habían atacado a los paganos romanos en tiempos de Constantino y que por eso, para pacificar a esos rebeldes cristianos, Constantino  había declarado el Cristianismo como la religión del Imperio. Y hay un monje siniestro (del Opus Dei) que se santigua cada vez que mata a alguien... y que lleva un cilicio y se azota delante de un crucifijo... y que la Iglesia se ha dedicado a reprimir la libertad de las mujeres de la antigüedad que adoraban a "la diosa" (las brujas!) y a invadir tierras árabes en las Cruzadas.... etc. etc. etc., mentiras a cual más asquerosa. Llegan a decir que "mientras hubo un solo Dios verdadero, se ha matado en su nombre". Es insoportable!! Me he sentido igual (o peor) que en el atentado terrorista al que asistí (en la C/ Goya).
Por ello hemos decidido que no se puede tolerar esa película que está incitando al odio religioso con sus calumnias e insultos, y que como eso es un delito, lo vamos a denunciar en el Juzgado de guardia la semana que viene. Os invitamos a sumaros a nuestra denuncia, dándonos vuestro nombre completo y DNI. La denuncia la redactará un abogado cualificado. Para saber más, podeis llamarnos al 627 985688.
También podeis (y debeis) hacer fotocopias de los folletos que adjuntamos para ir, vosotros también, a repartir a la entrada del cine más cercano donde la pongan, este fin de semana, preferiblemente. Hay que parar este escándalo gravísimo!!
Un saludo,
Pilar Gutiérrez

La pobreza de los valores humanos

La pobreza de los valores humanos

César Fernández Márquez

<a href="http://www.teldeactualidad.com/modules.php?name=News&file=article&sid=6259">http://www.teldeactualidad.com/modules.php?name=News&file=article&sid=6259</a>

Es verdad que de nada sirve fomentar el cultivo de virtudes en la familia y la escuela, si es que la sociedad no ayuda a construir un escenario coherente mediante el buen ejemplo de sus líderes. Como dice un proverbio africano: para educar a un niño, se necesita toda la tribu. Lo cuál representa la necesidad de involucrarnos todos en este encargo de ser mejores ciudadanos, políticos, profesionales, padres, maestros, estudiantes,..., ser mejores personas. Para educar necesitamos a la familia, la escuela, los medios de comunicación, la iglesia; pero sobre todo modelos a seguir y principios claros que nos vislumbren un norte ético por donde orientarnos. Demandamos que todos los agentes sociales e instituciones públicas y privadas se comprometan en esta tarea si de verdad pretenden ayudar a que la persona trascienda en esta vida.

Educación no es sinónimo de escuela, pues su campo de acción y efecto es mucho más amplio; no se restringe a una etapa de la vida (la escolar), sino a todas las facetas y momentos de nuestra existencia. Muchos piensan que dada la crisis moral que afecta a la sociedad actual es iluso y utópico generar cambios. Y ello me hace recordar lo que el escritor argentino Jorge Luís Borges precisó en una conferencia en el Perú hace ya varios años atrás, después de que un alumno escéptico le preguntó el porqué querer cambiar las cosas si tal como estaban, resultaba imposible de revertirlas. A lo cuál el acertado escritor respondió que los caballeros de verdad nos ocupamos de recuperar las causas perdidas. Y una de ellas es ese volver a creer en nosotros, en que sí somos capaces de transformar esta sociedad que agoniza gradualmente producto de una enfermedad moral nefasta.

Por tanto, no es lógico hablar de crisis de valores, como si existieran personas que no los poseen. Todos tenemos algo de bueno. El problema no es la inexistencia de los valores sino una falta de voluntad para ejercerlos. Y si la sociedad no ha sido capaz de educar a quienes conviven en ella, entonces no podemos quedarnos espectando pasivamente esta situación como si fuera un espectáculo ajeno o quizás esperando que alguien llegue a solucionar los problemas con fórmulas menos entendibles. Sino más bien, después de haber pensado qué queremos, ponernos a trabajar el cómo hacemos para que esta sociedad deje de ser tan mediocre moralmente como lo ha sido hasta ahora.

La responsabilidad de cambiar este mundo depende de cada uno de nosotros. No soslayemos la oportunidad que tenemos cada día de redescubrir nuestros talentos y ponerlos al servicio de los demás.

Es verdad que los dirigentes en los últimos años han brindado el peor ejemplo para las futuras generaciones, pero si esperamos a que ellos cambien, quizás nuestras esperanzas se vean extinguidas. Por ello, cabe reflexionar sobre la inigualable ocasión que tenemos de aportar con un esfuerzo genuino y un talante firme en la reconstrucción de esta sociedad que tanto nos necesita.

De la misma forma como exigimos que los adultos brinden buenos ejemplos a los neófitos, también demandamos que el cultivo de virtudes, el cumplimiento de unas normas y deberes se enmarquen en una perspectiva trascendente. De lo contrario nuestros esfuerzos serán en vano y quedarán limitados respecto a sus expectativas de desarrollo humano.

El término más idóneo para definir este compromiso, es el de una sociedad educadora que se haga responsable de la formación humana y académica de quienes habitan en ella. Dime cómo educas a tus ciudadanos y te diré qué tipo de sociedad eres. Dime qué haces ahora por educar a quienes te rodean y te diré qué tipo de persona eres. La educación no sólo le corresponde al maestro de escuela, sino al empresario, al político, al vendedor de frutas, al barrendero, a la ama de casa, etcétera.

Nuestras islas no es pobre en recursos naturales sino en virtudes humanas. La injusticia no es sólo social sino personal, porque pocos son consecuentes consigo mismo, como para reconocerse imperfectos y a la vez sentirse en la necesidad de corregir sus errores. Si algún día caemos ¿Porqué no podríamos volver a levantarnos?

Los cerdos: 40 años en futuros

Los cerdos: 40 años en futuros
 
La Bolsa de Chicago está celebrando el 40 Aniversario de los contratos de futuro para el ganado porcino. Cuando se iniciaron en 1966, se realizaron 8.000 contratos. El volumen medio diario en abril de 2006 fue de 17.903 contratos, mientras que en abril de 2005 fue de 13.706. El récord de contratación diaria se alcanzó el pasado 12 de enero, con 67.314 contratos.
 
 Esta celebración y estos datos nos muestran la evolución de la ganadería especialmente del porcino, las mejoras tecnológicas y comerciales que se han producido en el sector, y la capacidad para llegar a cualquier zona del mundo.
 
Para los que nos hemos implicado en alimentar a la humanidad estos datos son motivo de felicitación, pues con el animal que más se implica en la salud y en la vida del hombre (más que los simios) se está llegando, aunque hay de por medio especuladores, a todo el mundo.
 
Domingo Martínez Madrid